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Señor X, la obra de un Bansky en Asturias

Un artista asturiano, en la línea del anónimo genio inglés, llena Gijón de obras impactantes

Señor X, la obra de un Bansky en Asturias

Señor X, la obra de un Bansky en Asturias

Candás, M. G. SALAS

Frente a la marginalidad en que viven la mayoría de grafiteros en el mundo, hay otros que han pasado directamente al estrellato. Este es el caso del artista británico Banksy, cuyas obras pueden llegar en una subasta al millón de euros y sus intervenciones -la mayoría cargadas de ironía y críticas con el mercado del arte- son seguidas por miles de personas a través de Internet. Pero no hace falta salir fuera de España ni tan siquiera de Asturias para encontrar a unos de estos genios del spray.

Señor X, la obra de un Bansky en Asturias

Señor X, la obra de un Bansky en Asturias

El llamado Sr. X, un joven artista gijonés de unos 30 años de edad, es sin duda el más destacado de todos ellos. Como Bansky, también el Señor X se mantiene en el anonimato para evitar correr riesgos, no sea que le acusen de manchar paredes cuando, en realidad, las carga de mensajes de muy alta calidad artística.

El Sr. X ha llenado Gijón de obras suyas y ahora ha decidido establecerse, al menos durante algún tiempo, en Londres, donde sigue haciendo de las suyas. Es decir, pintar sin permiso en cada esquina aquellas "ideas que tengo rodando por la cabeza", dice a LA NUEVA ESPAÑA. Así, "dependiendo del humor o las vivencias del momento salen unas u otras. No tengo una hoja de ruta sobre mi trabajo. Algunas pintadas son más reivindicativas o críticas, y otras, en cambio, son bromas, juegos visuales o simple estética", manifiesta.

Señor X, la obra de un Bansky en Asturias

Señor X, la obra de un Bansky en Asturias

Su entrada en el mundo del street art (arte callejero) se produjo por casualidad. "Un día de fiesta, no sé por qué me dio por cortar una plantilla pequeña. Cogí un bote de spray que había por allí y cuando salimos de marcha pinté unas cuantas. La cosa me gustó y decidí seguir con ello", recuerda.

Para sus trabajos, el misterioso Sr. X utiliza generalmente plantillas que se adhieren a la pared y sobre las que se pulveriza el aerosol. De vez en cuando se lanza a montar alguna pequeña instalación. Y eso en la calle, porque en el estudio, este artista se atreve con todo lo "que pinte, corte o deje marcas. Me gusta siempre probar nuevos materiales y técnicas".

Señor X, la obra de un Bansky en Asturias

Señor X, la obra de un Bansky en Asturias

Esos "experimentos" de laboratorio son claves a la hora de actuar en la calle, ya que ayudan al planteamiento y ejecución de cada obra. De hecho, al Sr. X le encanta compaginar ambas experiencias: exterior e interior. "En la calle, puedes jugar con una variedad de espacios, texturas y elementos increíbles. Aparte de que envías un mensaje directo, sin intermediarios ni interferencias. Y por otro lado, en el estudio, puedes tomártelo con más calma y explorar técnicas, materiales y formatos que en la calle no podrías".

Gijón es una de sus ciudades preferidas y, por ello, gran parte de su obra se puede contemplar en sus aceras o paredes, aunque algunas fueron demasiado efímeras, tras pasar por la bayeta de los empleados municipales. Y eso que siempre interviene en edificios derruidos o lugares descuidados. "Me encanta ese tipo de texturas y entornos caóticos a la vez que dramáticos para mis piezas. Y por otra parte, no me gusta fastidiar a la gente pintándole en el portal o en la tienda", comenta.

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