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La Guía Secreta De Asturias

Mon, un palacio para el pueblo

San Martín de Oscos vuelve a abrir al turismo las puertas de una de las joyas de su arquitectura civil, cuya construcción se inició en el siglo XV

1 Al fondo, parte restaurada con las salas expositivas. 2 Detalle de la capilla. 3 Cocina y hornos. 4 Uno de los escudos de la fachada principal. 5 Escalera de piedra en el interior del palacio.

1 Al fondo, parte restaurada con las salas expositivas. 2 Detalle de la capilla. 3 Cocina y hornos. 4 Uno de los escudos de la fachada principal. 5 Escalera de piedra en el interior del palacio.

"A la gente le sorprende que un edificio como este palacio se encuentre en un lugar tan apartado. No está en un lugar estratégico, como otros. Aquí vivió gente muy importante y posiblemente lo que buscaban era privacidad", señala Mónica Pérez Fernández, que este año está al frente de las visitas guiadas al palacio de Mon, en el pueblo del mismo nombre, organizadas por el Ayuntamiento de San Martín de Oscos en fechas muy concretas: Semana Santa, determinados puentes festivos y en los meses de verano.

Después de siglos cerrado a la curiosidad del viajero por haber sido propiedad privada ya se puede traspasar la puerta de esta singular e impresionante construcción de estilo barroco que entró en franco deterioro en el siglo XX. Declarado en 2005 bien de interés cultural, el Principado lo adquirió en 2010 y cedió la titularidad del inmueble al municipio.

Esta joya de la arquitectura civil se construyó entre los siglos XV y XVIII. Su fundador fue Fernando de Mon, más conocido como "Mon el viejo". El grueso de las obras se realizó entre finales del siglo XVII y la primera mitad del siguiente, a partir de la incorporación del mayorazgo del Valledor. A pesar del desigual estado de conservación, sobre todo de las primeras construcciones, en muy mal estado y cuyo muro primigenio cayó, lo que el viajero sin duda puede admirar en medio de este escenario histórico es el esplendor que allí se vivió, alcanzado bajo el último mayorazgo residente, Fernando Manuel Mon y Valledor, quien a mediados del siglo XVIII remató la fachada principal con dos impresionantes escudos, incluyendo el de los Velarde, la prestigiosa casa de su esposa, María Francisca.

En una de las dependencias rehabilitadas se encuentra la exposición "Las casas de Mon", donde figura un completísimo árbol genealógico de los Mon, realizado por el investigador y cronista de los Oscos, José Antonio Álvarez Castrillón. Entre lo que se muestra al viajero llaman la atención, entre otras dependencias, la cocina y sus hornos, la capilla, bajo la advocación de San Fernando, nombre usual en los primogénitos de esta familia en el siglo XVIII, así como los restos de la parte más antigua del conjunto palaciego.

Los vecinos de San Martín de Oscos ven con muy buenos ojos que se reabra al turismo este palacio y lo consideran un patrimonio digno de ser protegido y admirado por los que allí se acerquen. "A todos les parece muy bien, el palacio es un emblema de San Martín. Lo que también quieren es que se arregle entero y no caiga", señala Mónica Pérez, que este año guía por un palacio que cuenta, además, con leyenda propia.

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