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Los abuelos dicen adiós a la soltería

La ruptura de antiguas barreras culturales, lo que se denomina el "efecto Benidorm", ha disparado los enlaces de asturianos de más de 60 años La mayoría son hombres

María Gómez y Francisco San José, el pasado mes de junio, antes de iniciar el ascenso a la cima del Urriellu.

María Gómez y Francisco San José, el pasado mes de junio, antes de iniciar el ascenso a la cima del Urriellu.

Los abuelos se casan. La cifra de hombres y mujeres de 60 y más años que se unen en matrimonio se ha duplicado en la última década. Las razones son tanto sentimentales como legales, pero también está lo que los sociólogos han empezado a denominar como el "efecto Benidorm", en el sentido de que enviudar ya no supone encerrarse, sino todo lo contrario.

Los hombres de 60 y más años son los que más se casan, y generalmente con mujeres más jóvenes que ellos. En el año 2005 se registraron 90 matrimonios, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). En 2015 la cifra -la última disponible- se elevó a 186 varones.

En el caso de las mujeres, aunque se casan muchas menos, casi se ha triplicado la cifra desde 2005, pasando de 26 a 66.

Las razones de estos matrimonios a edades ya avanzadas son varias. Rodolfo Gutiérrez, doctor en Sociología de la Universidad de Oviedo, explicó que los contrayentes suelen ser personas que tienen tras de sí matrimonios previos que han acabado en ruptura o bien que han enviudado. A esto hay que añadir que en el caso español, hay niveles de soltería elevados.

Pero además, y más importante, es que se ha producido en la última década un cambio cultural importante, que ha afectado sobre todo a las mujeres. "Tradicionalmente que los viudos se volvieran a casar a edad avanzada era una excepción, sobre todo en el caso de las mujeres, que tenían pocas posibilidades de socializar. Esa barrera se ha roto", explica el profesor.

Se ha producido lo que denominan positivamente como el "efecto Benidorm". "Ahora los mayores enviudan y pasado el periodo de luto, vuelven a salir y viajan, conocen a gente nueva... Se relacionan en un nuevo marco y es más probable que conozcan a alguien y se emparejen", añade el sociólogo asturiano.

Y es que ahora la esperanza de vida es superior de 82 años, con lo que a los 60 o 65 el horizonte todavía da un margen de dos décadas. "Tienen la posibilidad de disfrutar y de vivir en compañía y la aprovechan", asevera Rodolfo Gutiérrez.

En este contexto, las cuestiones monetarias y económicas no influyen. "Es más una cuestión sentimental y de existencia que de otro tipo. Las cosas se ven distintas con la experiencia", concluye el sociólogo.

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