25 de marzo de 2017
25.03.2017

El Adif no logra que Dragados vuelva a la Variante para colocar las vías

La adjudicataria pide más dinero y no activa un contrato cuya resolución ya reclamó el 28 de ocubre de 2016

25.03.2017 | 00:48

No hay avances significativos. El Adif reconoce que Dragados, la empresa adjudicataria del proyecto para instalar las vías en la vertiente asturiana de la Variante, "se reitera en los argumentos expuestos en la solicitud de resolución del contrato que presentó el 28 de octubre de 2016", por lo que "sigue sin formalizar un acuerdo para la ejecución de los trabajos". Las fuentes consultadas en el administrador ferroviario confirman que "ya se ha levantado la suspensión temporal de la obra", y que, por lo tanto, se encuentra en fase de ejecución desde el punto de vista administrativo. Sin embargo, aunque el organismo, dependiente del Ministerio de Fomento, ha instado formalmente a la constructora a ejecutar los trabajos, Dragados mantiene su postura de renunciar al contrato si no se mejoran sus condiciones. Y ello pese a que un informe de la Abogacía del Estado echa abajo sus argumentaciones.

Tal y como informó en exclusiva LA NUEVA ESPAÑA en el mes de marzo de 2016, Dragados planteó al Adif la resolución del contrato para la instalación de las vías en la vertiente asturiana de la Variante. Lo hizo tras no lograr que se le compensara por un retraso en el inicio de los trabajos que la compañía achacaba a la situación del trazado en las inmediaciones de la ladera inestable de Campomanes, donde no está lista ni la plataforma en la que se colocarán los raíles y las catenarias. Arrancó entonces un desencuentro que, pese al tiempo transcurrido, sigue sin solucionarse y amenaza con abocar al Adif a una nueva licitación, lo que agravaría el retraso.

El Adif adjudicó a Dragados el 27 de junio de 2014 el montaje de las vías en el tramo de 23 kilómetros de la Variante que incluye una parte del gran túnel bajo la Cordillera y todo el trayecto en superficie desde la embocadura asturiana a Pola de Lena. El contrato se firmó por 9,28 millones de euros, lo que supone menos de la mitad de los 19 millones de euros que figuraban como importe base en los pliegos de licitación. Expertos en obra pública consideran que ese desequilibrio económico explica la postura de la constructora.

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