09 de abril de 2017
09.04.2017

Piden la retirada de la encuesta de acoso escolar por escasa confidencialidad

El sindicato ANPE asegura que algunas preguntas afectan a asuntos que son "perseguibles incluso penalmente"

09.04.2017 | 01:19

Una encuesta sobre acoso escolar que podría contener preguntas sobre asuntos perseguibles incluso penalmente, algunas de naturaleza sexual, pero también sobre amenazas, robos, hackeo informático, difamación o difusión ilegal de imágenes.

La encuesta forma parte del proyecto CiberAstur para el diagnóstico de acoso y ciberacoso en las aulas de la región, presentado días atrás por la Consejería de Educación, y los reparos los puso ayer el sindicato ANPE, que reclamó al Consejero que la retire. Está dirigida a 45.000 alumnos asturianos de la ESO, el Bachillerato y los cursos de transición a la vida adulta (TVA) de todos los institutos y colegios de la región. Es un estudio censal, o sea, afecta a todo el alumnado de la Secundaria asturiana.

"No es un estudio inocuo, como se pretende, por muy loable que sea la necesidad de identificar las situaciones de acoso escolar. El fin no justifica los medios", afirmó ayer el presidente de ANPE Asturias, Gumersindo Rodríguez.

El sindicato se pone en guardia porque el cuestionario recoge "datos muy sensibles" de alumnos que son menores de edad y que se ponen en manos de la entidad que lo va a gestionar, la Universidad Internacional de La Rioja, de carácter privado. El trabajo de campo será hecho en los centros educativos y los resultados pasarán a la UNIR.

El problema añadido, según los denunciantes, es que cada uno de los alumnos que participen en la encuesta, que comenzará a realizarse en cuanto acabe la Semana Santa, "está registrado en todo momento con su numero de identificación escolar, y además es necesario identificar el centro educativo". La encuesta será cumplimentada entre el 17 de abril y el 5 de mayo.

ANPE no está de acuerdo con el sistema de aceptación de la encuesta. "No se pide a las familias que firmen su consentimiento una vez que han sido informadas, sino al contrario, que firmen y comuniquen su oposición en caso de negativa a que sus hijos cumplimenten el cuestionario", explica Gumersindo Rodríguez. La carta que se dirige a las familias carece de información descriptiva de los contenidos del cuestionario. "Las familias no saben lo que están consintiendo", agrega.

Hay preguntas sobre el uso y la dependencia del móvil y sobre el uso de internet y las redes sociales. Otras que se centran en la relación familiar: ¿has tenido en el último mes suficiente dinero para hacer lo mismo que tus amigos? Algunas tienen carácter muy privado: ¿Tienes alguna discapacidad, enfermedad o problema médico crónico? En caso de respuesta positiva la encuesta pide concretarlo.

ANPE se extrañó ayer de la metodología porque a juicio de Gumersindo Rodríguez "el cuestionario está diseñado para que la detección de acoso o ciberacoso siempre sea positiva". Y pone un ejemplo. Una pregunta: ¿Alguién me ha golpeado, me ha pateado o me ha empujado en lo que va de curso?. "No es lo mismo una agresión que un empujón, y no es lo mismo ser golpeado que ser insultado o ignorado".

El sindicato lamenta la "mano firme" con que "se acallaron" algunas objeciones de directores de centro durante la presentación del proyecto el pasado día 28 de marzo en Gijón.

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