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La salud laboral en la Administración

Acusan a Sanidad de poner en riesgo al personal de enfermería

Los profesionales se ven obligados a manejar fármacos peligrosos sin disponer de equipos de protección, denuncia el SATSE

Un libro de recomendaciones , elaborado por expertos sanitarios de varias disciplinas y editado por el Ministerio de Sanidad, permite concluir que durante años no se cumplieron en Asturias las medidas adecuadas para prevenir los riesgos laborales al preparar y administrar los medicamentos, lo que "puso en riesgo la salud del personal sanitario, especialmente de los enfermeros", según denuncia José González, responsable del Sindicato de Enfermería (SATSE-Asturias) en Mieres.

El texto, que se publicó en septiembre de 2016, no fue trasladado al personal de las distintas áreas sanitarias de Asturias a pesar de que los servicios de prevención de riesgos y de farmacia de los hospitales conocían su existencia, añadió el sindicalista. Los responsables del SATSE en Gijón y Mieres piden al Servicio Asturiano de Salud (SESPA) "que provea a las distintas aéreas de los equipos de seguridad necesarios, entre los que se incluyen un equipo de protección individual (batas, dobles guantes, mascarilla y gafas) y campanas biológicas". Además, califican de "irresponsable la actitud de las autoridades sanitarias asturianas al no trasladar este documento de recomendaciones al personal".

Todo comenzó con la elaboración del libro, en el que se incluyen recomendaciones para la preparación y administración de determinados fármacos, que pueden causar problemas de salud al personal sanitario encargado de su manejo. "Me ha sorprendido especialmente conocer que se debe usar una campana biológica para cargar un ácido valproico, o la partición de la pastilla del sintrón. Son medicaciones que se usan de forma muy regular, y he contrastado con otros departamentos, incluido el de farmacia, que existen riesgos reales para la salud si no se hace de esta manera, especialmente en embarazadas", explica González.

Cuando varios enfermeros del Hospital de Cabueñes en Gijón conocieron la existencia de este documento durante un congreso, le transmitieron su preocupación a la gerencia del hospital. "Se convocó un comité de seguridad y salud urgente, y no nos gustó la manera de tratarlo. Primero intentaron restarle importancia diciendo que se trataba de unas recomendaciones destinadas a las fábricas de los fármacos y en materia de reenvasado. Posteriormente, ante la insistencia nos remitieron a la ficha técnica que acompaña a los medicamentos y que esas recomendaciones del texto del ministerio no eran relevantes. Sin embargo, el servicio de farmacia dice que habría que cumplir esas medidas de seguridad", relata María Teresa Puertas representante del SATSE en Cabueñes.

Entre los más de cien fármacos que se incluyen dentro del documento, preocupan especialmente algunos dedicados a tratamientos psiquiátricos. "La risperidona es un caso fundamental. En Asturias se preparan y administran dosis de este compuesto muy por encima de lo normal. Hablamos de que la dosis habitual es de 40 milígramos y aquí llegamos a 200 milígramos. Con esas cantidades se producen notables salpicaduras a la hora de purgar el inyectable", subraya un enfermero del hospital de Cabueñes consultado por LA NUEVA ESPAÑA.

Actualmente, tanto el Área Sanitaria V (Gijón), como el VII (Mieres), han elevado al SESPA sus peticiones para que se provea sus instalaciones sanitarias de los equipamientos necesarios para cumplir las recomendaciones. "Nos reunimos con el gerente para tratarlo de una manera más firme, y este mandó una carta al Sespa. Estamos esperando contestación y respuesta. Vemos muy buena voluntad por parte de todos y creemos que todo se resolverá", comenta María Teresa Puertas. Por otra parte, desde el sindicato en Mieres la actuación va con mayor retraso. "El servicio de prevención está de vacaciones, así que se lo pasamos directamente a gerencia. Dicen que ellos no conocían esas recomendaciones. Dijeron que se pondrían en contacto con los servicios centrales del SESPA y que intentarían poner las medidas correctoras adecuadas", asevera José González.

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