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Los jóvenes amenazan con abandonar y los veteranos claman: "Hay reformas más urgentes"

"Para estar igual y cobrar menos dejo la Universidad", reflexiona un joven profesor, ayudante doctor en la Universidad de Oviedo, ante la propuesta de adoptar la fórmula de otras regiones europeas donde los profesores han perdido el estatus de funcionario, pasando a integrarse como personal laboral. El mismo docente subraya que en la Universidad para llegar a cobrar en torno a dos mil euros deben pasar varios años. Si se opta por un modelo académico que da más autonomía a la institución para incorporar y despedir personal, los más jóvenes creen que lo óptimo sería dar el salto a la empresa privada y hacer allí carrera profesional.

Los veteranos, que tampoco quieren marcarse individualmente, hablan por boca de otro compañeros y aducen como razones para posponer esa pérdida de estatus de funcionarios la necesidad de afrontar otro tipo de cambios, de mayor calado. "Hay reformas más urgentes", argumentan antes de citar la necesidad de renovar la gobernanza de las universidades o en la posibilidad de adoptar, como en el modelo estudiado por la Fundación Conocimiento y Desarrollo en su informe, los sistemas de financiación por objetivos que ya rigen en Europa. Sistemas todos ellos, según apuntan algunos catedráticos asturianos, "mejor planificados, con la gente adecuada y reportando con autoridad y responsabilidad. Sería otra universidad y en lo público muy difícil hacerlo. Aquí hasta tenemos presupuestos participativos pero el café para todos no es la solución, en ningún sitio lo es", concluyen.

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