28 de febrero de 2018
28.02.2018
Maestros y discípulos
ASUNCIÓN HERRERA GUEVARA | Profesora titular de Filosofía Moral en la Universidad de Oviedo | NOELIA BUENO GÓMEZ | Profesora ayudante doctor en el departamento de Filosofía de la Universidad de Oviedo

Herrera: "Es absurdo hablar sólo de progreso científico, también hace falta progreso moral"

Bueno: "Cada vez cuesta menos que médicos y filósofos se entiendan, aunque cada Ciencia habla su propio lenguaje"

28.02.2018 | 01:44

Cada vez que Asunción Herrera y Noelia Bueno, filósofas formadas en diferentes etapas en la Universidad de Oviedo, se presentan como investigadoras surge siempre un interrogante de fondo: ¿Qué se investiga en Humanidades? "La percepción normal del investigador se enmarca dentro de otras ciencias. Te preguntan qué investigas y es absurdo porque se habla de progreso científico pero hace falta también progreso moral y eso es lo que se investiga en Humanidades", confirma Herrera, quien comenzó en la Universidad en el año 1993, primero con una beca de investigación, después como asociada y, posteriormente, ya con plaza propia. Su directora de tesis fue Amelia Valcárcel.

Herrera recuerda de aquella época la oportunidad de haber viajado a Turín y Francfort con ayudas predoctorales, a donde regresaría años después ya como profesora invitada. Ella, que es profesora titular desde 2001, aprecia que lo que se exige en investigación "ha cambiado mucho en diez años". Su discípula, Noelia Bueno, que leyó la tesis en 2012 sostiene que ahora las salidas están más complicadas. Ella estuvo cinco años fuera encandenando diferentes estancias posdoctorales en Eslovaquia, Alemania y Austria. "Aprendí otros métodos y estructuras de investigación pero lo más duro es sentir el desarraigo de que no sabes si vas a poder volver", explica la joven que ha encadenado cuatro mudanzas en cinco años en Centroeuropa en los que también se estrenó como madre. Pese a las dificultades vividas, entiende que ahora los jóvenes trabajan con mucha ilusión. "Y las matrículas en Filosofía van muy bien", dice Asunción Herrera, "incluso han aumentado desde la crisis", certifica la profesora. ¿La razón? "Ven que la Filosofía es un campo muy abierto y prefieren ir a hacer lo que les gusta", añade.

La prioridad, ahora, en el departamento, es que se pueda impulsar un programa de doctorado. "Es un problema serio que ahora mismo no se puedan hacer tesis por falta de ayudas", advierte Noelia Bueno. Eso implica que se trabaje "con mayor nivel de estrés", asegura Herrera. "El posgrado nos hace mucha falta porque da mucha vida al departamento", continúa su discípula, quien reivindica "más financiación pública" para la investigación.

Su foco de trabajo ahora se encuentra en realizar una reflexión teórica sobre los cambios que implican las nuevas tecnologías. "Cualquier desafío que plantea la técnica implica cambios en la condición humana", advierte Asunción Herrera. "Pero también hace falta una mirada al pasado. Y una buena lectura de los clásicos para entender el presente", apunta su discípula.

En su área de investigación, de la que también participa el profesor Javier Gil, han centrado sus esfuerzos en los últimos tiempos en aspectos como la Bioética. "Hay más demanda social de cuestiones éticas y la sociedad pide respuestas. Se pensaba que la ética quedaba en la esfera privada pero no implica sólo cuestiones de bien sino también de justicia", reflexiona Herrera. En ese contexto, Noelia Bueno reivindica una mayor "cultura democrática y deliberativa" porque, según su criterio, "los ciudadanos podemos hacer mucho más que votar". Un aspecto, señalan, que se hace difícil que cale en España a la vista de la polémica suscitada cuando se implantó la asignatura de Educación para Ciudadanía. "La propia Comisión Europea aconsejaba formar en valores cívicos pero aquí se entendió como adoctrinamiento cuando en realidad es una cuestión de justicia", subraya Asunción Herrera, quien entiende que "si formas en educación cívica es como vas a tener ciudadanos de bien".

La Filosofía, desde la que ahora se plantean cuestiones de bioética, señalan que es una ciencia más viva que nunca. Además de las labores de formación, sus proyectos de investigación sobre filosofía política y bioética les permiten abordar una dimensión más práctica de su disciplina. "La Filosofía es vital para pensar como ciudadanos", coinciden ambas. Por ello, la interdisciplinareidad con otras áreas se hace más necesaria que nunca. "Cada vez cuesta menos comunicarnos con los médicos, aunque cada Ciencia habla su propio lenguaje", sostiene Asunción Herrera. Todo ello, con el objetivo de "comprender mejor lo que vemos".

El área mantiene abierto ahora un proyecto de investigación interuniversitario con la Universidad de Málaga sobre ciudadanía, vinculado a filosofía política. También trabajan en aspectos como maternidad subrogada, eugenesia positiva o cómo se consume la ciencia y la tecnología que se nos vende.

De sus estancias en Bratislava (Eslovaquia), Gotinga (Alemania) e Innsbruck (Austria), Noelia Bueno pudo ampliar su investigación sobre la influencia cultural de la tradición cristiana en la experiencia actual del sufrimiento, sobre todo desde la óptica ascético-mística femenina católica. A su juicio, el sufrimiento no se puede abordar sólo desde una óptica científica, pues también hace falta abordarlo desde una dimensión más simbólica y cultural. Vuelve entonces a defender la necesidad de la Filosofía como una de las disciplinas humanísticas que constituye una parte integral de la formación del ser humano.

Bueno estudió en los colegios públicos El Pascón y El Verdeamor y después en el IES de Tineo. El siguiente paso fue la Universidad de Oviedo, donde obtuvo la licenciatura en Filosofía, y el máster en Estudios Sociales de la Ciencia. Completó su formación inicial con estancias en las universidades de Lovaina, Fráncfort y la Autónoma de Madrid. Todos estos pasos le han permitido a la joven discípula de Asunción Herrera abordar su disciplina con una perspectiva más universal.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Lo último Lo más leído