18 de mayo de 2018
18.05.2018

Desde el ancho del reloj hasta las conversaciones: así son las limitaciones que quieren imponer a la Guardia Civil

Las asociaciones profesionales rechazan la nueva orden general que se pretende implantar en junio porque invade la vida privada de los agentes

18.05.2018 | 09:04

La Dirección General de la Guardia Civil está elaborando una nueva orden general que quiere implantar en junio y con la que pretende fijar todos los detalles del aspecto físico de los agentes, tanto cuando van de uniforme como cuando no están de servicio. Así establece desde el largo de las uñas y el uso del tinte del pelo hasta el ancho del reloj, además de prohibir los tatuajes visibles y los "piercing". Y va más allá, prohibiendo conversaciones ajenas al servicio que realicen y limitando el uso de móvil.

Las asociaciones profesionales Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC) y Unión de Guardias Civiles (UniónGC) han remitido un documento conjunto a la Dirección General de la Guardia Civil mostrando su "rechazo más absoluto al proyecto". Según explicó José Manuel Manrique, portavoz nacional de UniónGC, "son cánones estéticos más propios de principios del siglo XX que de nuestros tiempos. Esto no es una ley y está sacada de la cartilla fundacional de la Guardia Civil, en 1844". Estos colectivos reclaman negociación y flexibilidad, pero advierten de que se reservan el derecho de acudir a los tribunales porque las pretensiones exceden las competencias de la Dirección General, queriendo regular "la libertad de expresión o la vida privada de los agentes".

La nueva normativa mantiene la regulación en cuanto al cabello, donde no hay grandes cambios. Sí especifica que se prohiben los cortes y peinados irregulares, las rastas y las trenzas étnicas. El tinte debe ser similar al color natural o al tono base en el caso de las mechas y reflejos, que sólo se admiten en el caso de las mujeres. La barba puede tener un máximo de tres centímetros de espesor.

Las uñas y los tatuajes

Las uñas, en el caso de los hombres, no sobrepasarán el borde del dedo y no llevarán esmalte. Para ellas, el largo máximo permitido será de tres milímetros y si las pintan, será de color transparente o similar al color natural de los labios, y todas iguales.

El maquillaje será "de uso potestativo y exclusivo para el personal femenino", no podrá destacar del color de la piel, y será de tonalidad suave. Si utilizan lápiz de ojos, será sólo para perfilar el contorno.

En cuanto a los accesorios, el tamaño del reloj no podrá exceder el ancho de la muñeca. Sólo se podrán llevar dos anillos o aros "siempre que no sean ostentosos". Sólo las mujeres podrán utilizar pendientes, que deben ser iguales y no exceder el lóbulo de la oreja. En cuanto a las pulseras, sólo una, que no cuelgue y no contenga lemas.

Los guardias civiles tendrán tres meses para presentar una declaración jurada con los tatuajes que tienen y que no serán visibles cuando vayan de uniforme.

Sus conversaciones se limitarán al trabajo y sólo usarán sus teléfonos móviles en caso de urgencia y con permiso expreso para hacerlo.

El borrador del nuevo reglamento indica que en ningún caso, de servicio o de descanso, se puede dañar la imagen de la Guardia Civil. "Evitarán masticar chicle o cualquier otro tipo de alimento"; cuando vayan de uniforme no podrán llevar bolsas ni meter las manos en los bolsillos; los que fumen, deberán hacerlo en las pausas y en lugares apartados de la vista. "El trato con la población ha de ser cortés y respetuoso, pero compatible con la firmeza".

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