19 de junio de 2018
19.06.2018

IU pide que la fibromialgia sea reconocida como enfermedad incapacitante para evitar la marginación de los afectados

La diputada Marta Pulgar defenderá la creación de un protocolo de atención integral y la formación de equipos multidisciplinares en Asturias

19.06.2018 | 14:22
Alicia Suárez, a la izquierda, y Marta Pulgar.

Marta Pulgar, diputada de IU en la Junta General, ha manifestado esta mañana su confianza en que todos los grupos parlamentarios aprueben el próximo viernes la proposición no de ley sobre Fibromialgia y Fatiga Crónica que demanda el reconocimiento de este síndrome como enfermedad incapacitante y para la obtención del grado de discapacidad.

La iniciativa legislativa propone, asimismo, un aumento de la financiación de la investigación y del asociacionismo, y también la implementación de un protocolo de atención integral a las personas, avanzando en la formación de equipos multidisciplinares de atención y garantizando la continuación asistencial entre primaria y especializada, entre otras cuestiones.

Esta iniciativa supone, a juicio de Marta Pulgar, "poner el foco de atención en una enfermedad muy desconocida y feminizada (el 98 por ciento de quienes la padecen son mujeres), que en Asturias cuenta ya con más de 28.000 diagnósticos", explicó la diputada de IU.

En su comparecencia, Marta Pulgar ha estado acompañada de la presidenta de la Asociación de Enfermos de Fibromialgia y Fatiga Crónica del Principado, Alicia Suárez. Asturias se convertiría así, según la diputada de IU, en pionera en el reconocimiento de esta enfermedad, una reivindicación de largo recorrido temporal.

Pulgar explicó que los síntomas de la enfermedad "son muy claros": dolor muscular, cansancio generalizado, dificultades para conciliar el sueño, rigidez muscular, problemas de memoria y agilidad mental, que generan dificultades para desarrollar una vida normal.

"Muchas veces por falta de formación de profesionales y por los síntomas asociados que pueden ser parecidos a otras enfermedades, se da diagnóstico tardío y, si se le añade, que no está reconocida como enfermedad que genera prestación, la problemática de las enfermas es singular", indicó Pulgar ante los medios de comunicación.

Atención integral

La proposición no de ley que defenderá IU en el Parlamento tiene dos partes: una de ellas atañe a las competencias autonómicas y otra a las estatales.

En cuanto a las autonómicas, IU demanda un protocolo de atención integral a las personas enfermas de fibromialgia y fatiga crónica dentro de la red de asistencia sanitaria asturiana, cuyo objetivo es avanzar en la formación de equipos multidisciplinares de atención y donde quede garantizada la continuidad asistencial entre los niveles hospitalario y de atención primaria.

Este apartado habla de "continuar apostando de modo decisivo por la investigación", fomentando la formación de grupos de investigación, introduciendo la perspectiva de género y el análisis de sexo como variables, y el aumento de financiación de las asociaciones para que puedan seguir prestando la imprescindible asistencia complementaria (psicólogos, fisioterapeutas, etc.) a las personas afectadas con el menor coste posible para ellas.

Por otro lado, respecto a las competencias estatales, la proposición no de ley insta al Gobierno de la nación a "iniciar las acciones necesarias para el reconocimiento como enfermedad incapacitante de carácter temporal o permanente en sus distintos grados, para la calificación y reconocimiento del derecho a las prestaciones económicas contributivas y no contributivas e incorporarla como enfermedad en las valoraciones para la obtención del grado de discapacidad".

También se reclama aumentar la financiación necesaria para impulsar proyectos de investigación y retomar y ampliar, cuanto antes, la ayuda y colaboración económica a las entidades para contribuir a desarrollar programas y proyectos que redunden en la calidad de vida.

Marta Pulgar recordó que las asociaciones "están llegando a donde la Administración no llega". Tal es el caso, añadió, de terapias psicológicas o del apoyo fisioterapéutico que necesitan. Estos tratamientos, más los fármacos (de los que pagan el 50 por ciento porque no está calificada como enfermedad crónica) implican un gasto mensual de alrededor de 200 euros, según los cálculos de Alicia Suárez, presidenta del colectivo asturiano.

Alicia Suárez agradeció la iniciativa de IU, dado que incide en "cuestiones fundamentales" para unos enfermos que "pueden acabar sin trabajo, aislados social y laboralmente". "Nosotros apostamos por tratamientos multidisciplinares pero no tenemos los recursos, por eso creemos que la formación de los profesionales es muy importante", señaló Suárez.

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