El consejero de Sanidad, Francisco del Busto, se convirtió ayer en el tercer miembro del Gobierno de Javier Fernández que es reprobado por la Junta General del Principado. Del Busto vio la "tarjeta roja" por partida doble: una amonestación partió de Partido Popular, y la otra de Podemos. Ambas fueron apoyadas por PP, Podemos, Foro y Ciudadanos (25 votos), y rechazadas por el PSOE (14). IU (5 votos) se abstuvo en los dos casos. En total, 44 sufragios, pues Foro sólo tiene ocupados dos de sus tres escaños por la vacante todavía no cubierta de su expresidenta Cristina Coto.

Aunque la iniciativa de los populares se centraba en rechazar el conjunto de la gestión del Consejero, e incluso reclamaba explícitamente su destitución, al final los discursos de los diversos portavoces se centraron más bien en el concurso-oposición de médicos de familia que está en marcha actualmente, con 124 plazas en juego. Los partidos de la posición consideran, mayoritariamente, que Del Busto y su equipo "han engañado" a los médicos del Servicio de Atención Continuada (SAC), encargados de atender las urgencias de fines de semana y festivos en el ámbito rural de la región. ¿Por qué? Porque incluyeron plazas de estos dispositivos en la oferta del proceso selectivo. Este concurso-oposición ha sido impugnado por varios sindicatos sanitarios.

La reprobación parlamentaria es una figura sin efecto práctico alguno, más allá de lo que supone un reproche de carácter político. Francisco del Busto no estuvo presente en el debate y se negó a realizar valoraciones sobre estas dos amonestaciones. Antes que Del Busto, habían recibido la censura del Parlamento autonómico la ya ex consejera de Infraestructuras Belén Fernández -quien recibió el suspenso político de la oposición poco más de un mes antes de su renuncia al cargo para ser sustituida por Fernando Lastra- y la todavía titular de Desarrollo Rural, María Jesús Álvarez.

La propuesta del PP se fundamentaba en "los inaceptables incumplimientos del Consejero en la mayoría de las medidas propias de su gestión" y mencionaba expresamente la "caótica convocatoria de la Oferta de Empleo Público (OPE)" y el rechazo que está generando entre los profesionales. Éste último era el motivo principal de la petición de Podemos, que en su exposición de motivos se refería a la "ruptura de los acuerdos sindicales" con la inclusión de 49 plazas correspondientes al Servicio de Atención Continuada (SAC) dentro de los 124 destinos de la OPE de atención primaria. El partido morado ponía como condición para retirar la reprobación que Sanidad creara 49 plazas de atención primaria, de modo que las del SAC fueran excluidas del concurso-oposición.

"Reparar el daño"

El diputado del PP Carlos Suárez incidió en que Del Busto engañó a los médicos de atención continuada rural. "¿Hay algo peor que la mentira por parte de un Consejero? ¿Qué más tiene que hacer un Consejero para ser reprobado?", se preguntó retóricamente. El portavoz de Podemos, Andrés Fernández Vilanova, argumentó que "no hacer caso a los representantes de 350.000 asturianos es un secuestro de la Administración y de las instituciones y una falta de respeto a la democracia".

Carmen Fernández, de Foro, señaló que el concurso-oposición de médicos "ha sido un despropósito y toca reparar el daño". Armando Fernández Bartolomé, de Ciudadanos, se mostró muy suave y exhortó "a huir tanto del catastrofismo como del negacionismo". La posición de IU fue defendida por Marta Pulgar, quien argumentó que la reprobación "puede contribuir más al enroque de las posiciones que a la solución del problema".

Por parte del PSOE, Carmen Eva Pérez centró sus críticas en el diputado de Podemos Andrés F. Vilanova: "Usted es un representante político, no un líder sindical. Se debe a la defensa de la sanidad pública y no puede decir hoy una cosa y mañana otra".