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La guía secreta de Asturias

Benditas vistas en Tanes

El entorno del embalse, ante el que se levanta la colegiata de Santa María en el pueblo del concejo de Caso, es una de las joyas del parque natural de Redes

Vista del embalse desde el exterior de la iglesia.

Vista del embalse desde el exterior de la iglesia. ANA PAZ PAREDES

El parque natural de Redes, que comparten los concejos de Caso y Sobrescobio, está lleno de rincones, rutas y lugares que son un auténtico lujo para los que buscan naturaleza en estado puro y paisajes que no se olvidan. En ocasiones, para llegar a ellos se precisan caminatas más o menos largas, mientras que en otras ese lugar "especial" que buscamos para el espíritu y la cámara fotográfica está casi al borde de la carretera.

Eso sucede cuando, tras llegar al hermoso pueblo de Tanes, en el concejo de Caso, donde además cuentan con un elaborador del famoso queso casín, y cuando el pueblo ya empieza a dejarse atrás al seguir conduciendo en dirección a Campo de Caso, aparece a la derecha la preciosa colegiata de Santa María de Tanes, asomada al embalse que recoge las aguas del río Nalón, en estas fechas con un alto nivel de agua. Es, sin duda, un lugar muy especial. No sé si mágico, pero sí único. Cuenta con un acceso rodado hasta la misma por el que se llega también, por estar al lado, al Museo de la Apicultura, abierto en este verano para cuantos estén interesados en el mundo de las abejas, pudiendo observar incluso el funcionamiento de una colmena en vivo. También allí existe un panel informativo de lo que se puede conocer dentro del espacio cultural del valle del Nalón.

La colegiata, que antaño se llamaba "del Perdón" hasta que por una concesión regia pasó a llamarse "La Real", está situada prácticamente a los pies del embalse. Está datada en el año 1550 y luego sufrió varias restauraciones. Es de estilo herreriano y pertenece, señalan los expertos, a la época del Renacimiento, aunque con reminiscencias góticas. Parece ser que en el siglo XVIII se modificó la concepción original del pórtico sur, conocida con el nombre de "la escuelita", espacio que los vecinos también utilizaban para celebrar conceyos. La nave se divide en tres tramos. Los retablos interiores son de gran calidad. En el cuerpo del templo están el de la Magdalena y el del Nazareno.

En el exterior hay también una mesa procesional de gran tamaño, decorada en su parte inferior con grabados de la flor de lis, datada también la obra en el siglo XVIII. Un joven tejo intenta, a lo largo de estos años, convertirse en el digno sucesor del que antaño, dicen, hubo frente a esta iglesia, y que hoy comparte espacio junto a dos grandes coníferas.

Tanto el interior de la iglesia como el exterior son una invitación a disfrutar de la paz, el sosiego y la belleza de este lugar en Tanes; una iglesia habitada en lo más alto del pórtico, y en un nido bien camuflado, por una pareja de golondrinas y sus polluelos.

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