Francisco Pañeda Cuesta, médico ginecólogo jubilado, falleció ayer en Oviedo a los 73 años. Un adiós que generó durante toda la jornada numerosas muestras de condolencia, en especial entre el sector médico, no solo por la dilatada carrera en el tiempo de Paco Pañeda, sino por su trato, especial y cariñoso, que dispensó durante décadas de trayectoria laboral incansable a pacientes y compañeros.

La profesión médica le había rendido en el año 2009 un homenaje, precisamente con motivo de su jubilación. Ejerció, entre otras responsabilidades, como jefe clínico de Ginecología del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) y fue profesor asociado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Oviedo, actividad que llenaba su profunda vocación docente.

De Valladolid a Asturias

Había nacido en Cuba, de orígenes emigrantes asturianos, pero su familia retornó a la tierra natal cuando él era apenas un adolescente y la isla comenzaba a sufrir convulsiones sociales. Su madre, Elena Cuesta Marrero, aún vive.

Formado académicamente en la Universidad de Valladolid, pronto encontró en Asturias, donde estaban sus raíces, el destino profesional y personal perfecto. Fue médico en la Maternidad del Hospital General de Asturias tras concluir su periodo de especialización, y pronto se convirtió en una referencia inexcusable en esa especialidad, la Ginecología, en en Principado.

Una rápida enfermedad, de la que fue muy consciente, acabó con sus fuerzas pero nunca con su ánimo, como recuerda en esta misma página su médico oncólogo y amigo personal Ángel Jiménez Lacave.

El funeral de cuerpo presente se celebrará hoy en Oviedo, en la iglesia parroquial de Los Apóstoles (en Buenavista), a partir de las cinco de la tarde. A continuación sus restos mortales serán incinerados.

Diez nietos

Gijón también será escenario de otro funeral, esta vez en la iglesia de los Carmelitas (Paseo de Begoña), pasado mañana, lunes, a las cinco de la tarde.

Francisco Pañeda deja viuda, Rosa María Usunáriz -Rosamari para los más cercanos-, tres hijos, Rosa, Francisco y Adolfo, y diez nietos: Rosa, Sofía, Alfredo, Francisco, Enrique, Juan, Isabel, Adolfo y Guillermo.

Su yerno Alfredo Martínez Serrano (Oviedo, 1971), diplomático, es desde 2014 jefe de protocolo de la Casa del Rey, a la que vuelve después de un primer periodo de cinco años como segundo del área de Protocolo y tras su paso por la embajada de España en El Cairo.