Los médicos asturianos lamentaron la supresión de las horas extraordinarias en el año 2012. Muchos de ellos protestaron por la reducción de salario que les acarreaba. En los últimos meses, la Administración sanitaria ha ofrecido a los facultativos de algunos servicios la posibilidad -voluntaria- de reanudarlas. Una notable porción de los mismos ha respondido de forma negativa. Unos, porque ahora compaginan la medicina pública con la privada. Otros, porque consideran que esos módulos de actividad adicional "están mal pagados". En estos días, la Consejería de Sanidad está replanteando su ofrecimiento, a modo de "segunda convocatoria", con la esperanza de que sea aceptado por más especialistas.

La Consejería de Sanidad del Principado puso en marcha a finales del pasado mes de junio un programa de horas extra -"peonadas" se les llama en el argot sanitario- por las tardes para acortar las listas de espera en las consultas cuatro especialidades: dermatología, traumatología, rehabilitación y oftalmología. Se trata de áreas en las que se registra escasez de profesionales no sólo en las plantillas de los hospitales, sino también en las bolsas de demandantes de empleo.

La oferta que entonces se planteó a los médicos de estas disciplinas obtuvo un nivel de aceptación bastante escaso. "En unos casos influyó que los profesionales no querían trabajar más horas precisamente en verano, y en otros tuvo más peso el hecho de que consideraban que la oferta económica no merecía la pena", indicó a este periódico un buen conocedor de los entresijos sanitarios de la región. A algunos facultativos se les ofreció pasar consulta en hospitales distintos al suyo -por ejemplo, en los centros sanitarios de las alas de Asturias-, opción que "hacía la oferta todavía menos atractiva".

Nueva "convocatoria"

El consejero de Sanidad, Francisco del Busto, acaba de anunciar que se planteará de nuevo la oferta, con el objetivo de que se sumen más médicos de los que se incorporaron en el primer momento. Es previsible que, una vez finalizadas las vacaciones de verano, la propuesta seduzca a algunos de los que en junio la declinaron.

Según Del Busto, la Administración pretende reforzar de modo especial las consultas de traumatología, una de las áreas en las que se registran las demoras más abultadas: una media de 108 días en el conjunto de los hospitales del Principado; y de 158 días en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), según los datos correspondientes al pasado 31 de julio.

Entre los traumatólogos ha sido muy escasa la adscripción al plan en la "primera convocatoria" de junio. En estas negativas ha tenido un peso sustantivo el hecho de que, en estos seis años sin peonadas, un volumen apreciable de médicos optó por buscarse en la medicina privada los ingresos que dejó de percibir en la sanidad pública.

El objetivo invocado por la Consejería de Sanidad el pasado junio para recuperar las horas extra era que las listas de espera no se disparasen durante los meses de verano hasta alejarse de los estándares de calidad marcados por la Administración sanitaria.