31 de agosto de 2018
31.08.2018

Tráfico instala cinco radares veloláser en las carreteras asturianas

Los cinemómetros manuales están colocados en la Variante de Avilés, la carretera de Viella, a la salida del túnel de La Zorera, en las piscinas del Llano, y en la carretera de Pajares a la altura de Campomanes

31.08.2018 | 13:25

Tráfico tiene instalados cinco veloláser, el radar manual que puede colgarse de cualquier punto, incluso un guardarraíles, en al menos cinco puntos de las carreteras asturianas, coincidiendo con la operación retorno de las vacaciones que se inicia hoy viernes y en la que se esperan unos 77.000 desplazamientos en la región. Los veloláser, que son casi imperceptibles para los conductores, están colocados en la variante de Avilés, a la altura de Vegarrozadas (Piedras Blancas), en el ramal que conduce a la gran superficie Intu, en la carretera de Viella, en Siero, a la salida del túnel de La Zorera, en la autovía minera (AS-I), a la altura de las piscinas del Llano, en Gijón, y en la carretera de Pajares (N-630), en el tramo entre Campomanes y Flor de los Acebos, en sentido a León. Al menos es lo que indica la aplicación SocialDrive.

El radar se puede colgar casi de cualquier cosa: un guardarraíl, un trípode, incluso de la puerta de un coche patrulla de la Guardia Civil de Tráfico o en una de las nuevas motocicletas que recorrerán las carreteras en busca de infractores. Además, son inalámbricos y están controlados por Wi-Fi. La DGT dispone de 150 de estos nuevos cinemómetros que apenas son visibles, al medir unos cincuenta centímetros, y que ya comenzaron a instalar en las carreteras la pasada Semana Santa.

La característica que más llama la atención de este radar es que puede acoplarse a cualquier soporte y que puede interceptar excesos de velocidad en ambos carriles y a una distancia de hasta 40 metros. No hace falta ni que el agente ni que el coche patrulla estén colocados al lado de estos nuevos radares, sino que pueden alejarse varias decenas de metros. Su tamaño permite que sean transportados a cualquier tramo de carretera, también en las motocicletas, lo que elimina cualquier pista sobre su presencia para los conductores. Están especialmente pensados para los tramos de alta siniestralidad en los que Tráfico puede realizar controles en cualquier momento. En Asturias, esos tramos suman 780 kilómetros distribuidos sobre todos en las carreteras nacionales de Galicia y Santander, por la costa y el interior, o el corredor del Narcea (AS-15) o la carretera Pravia-Salas (AS-16).

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