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Sanidad tiene dos semanas para rebajar esperas de 170 días a un máximo de 60

Traumatología, oftalmología y urología, servicios más alejados de cumplir el decreto del Principado que entrará en vigor a principios de noviembre

Una de las salas de espera del HUCA.

Una de las salas de espera del HUCA. LNE

Quince días tiene por delante la Consejería de Sanidad del Principado para situar las listas de espera en condiciones de cumplir los plazos que la propia Consejería se ha autoimpuesto. El próximo 8 de noviembre entrará en vigor el decreto autonómico que garantiza unos topes de demora que, en algunos centros y determinadas especialidades, están muy lejos de poder cumplirse. Quizá el ejemplo más palmario lo ofrece el área de traumatología. La norma indica que las primeras consultas han de ser atendidas en un plazo máximo de 60 días. Sin embargo, el promedio de demora es de 115 días en el conjunto de Asturias, y de 170 días (casi el triple de lo que estipula el decreto) en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA).

A día de hoy, en el ambulatorio ovetense de la Lila -dependiente del HUCA- están dando consultas para abril. Según la Administración sanitaria, la búsqueda de soluciones se ve dificultada por la carencia absoluta de traumatólogos en el mercado laboral.

El nuevo decreto fija tres plazos máximos. Por una parte, 60 días (dos meses) para colonoscopias, mamografías, ecografías, tacs y resonancias. También 60 días para consultas de ginecología, oftalmología, traumatología, dermatología, otorrino, neurología, cirugía general, urología, aparato digestivo y cardiología. Y, en tercer lugar, 180 días (seis meses) para intervenciones de cirugía cardiaca (valvular y coronaria), operaciones de cataratas, histerectomías e implantes de prótesis de cadera y rodilla.

Plan de choque

Ayer, Sanidad hizo públicos los datos de demora correspondientes al pasado 30 de septiembre. Las prestaciones sanitarias que están más lejos de cumplir lo que establece el decreto son las consultas de traumatología, oftalmología y urología, que registran esperas de 115, 76 y 75 días, respectivamente. En el HUCA, las cifras son de 170, 82 y 91 días.

En el ámbito de las intervenciones quirúrgicas, todas las que tienen regulada una espera máxima de 180 días están a día de hoy muy por debajo de esa demora.

Las pruebas diagnósticas plantean otro desafío de envergadura. La norma indica que todas se hagan en un máximo de 60 días, pero sólo las mamografías se ajustan a este plazo. Las resonancias están lejos (84 días de espera media, con 125 días en el HUCA), y lo mismo sucede, con menores demoras, en los TAC (escáneres) y ecografías, con picos en el complejo sanitario ovetense que se sitúan en 100 días para los escáneres y 101 días para las ecografías. Las colonoscopias en el conjunto de Asturias están casi en la norma (61 días), pero registran demoras muy elevadas en el Hospital de Cangas del Narcea (121 días) y en el Valle del Nalón (81 días).

Todo hace indicar que el plan de choque implantado el pasado mes de junio por la Consejería de Sanidad para reducir las esperas en las primeras consultas deberá ser reforzado si el Principado no quiere incumplir el decreto desde el momento mismo en que inicie su vigencia.

El nuevo decreto del Principado no ofrece la posibilidad de ser atendido en un centro sanitario privado en el caso de que la red pública no cumpla con los plazos que ha comprometido. Las opciones que oferta el Gobierno asturiano son los centros sanitarios públicos y los concertados sin ánimo de lucro, que son Jove y Cruz Roja (Gijón), Sanatorio Adaro (Langreo) y la Fundación Hospital de Avilés. Estas alternativas ya vienen ofreciéndose, de hecho, desde hace tiempo.

Según los juristas expertos, el nuevo decreto, aunque no ofrezca soluciones directas si incumple la norma, sí "refuerza la posición" de los usuarios que se propongan reclamarlas por las vías administrativa y judicial.

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