"De manera categórica", el consejero de Presidencia quiso ayer excluir a Asturias de la "explosión" o el "crecimiento desmesurado" del sector del juego y celebrar a la vez la versión "garantista" del control sobre estas actividades que consagra la ley autonómica de 2014. Interpelado en el pleno de control por la diputada de IU Concha Masa, Guillermo Martínez hizo frente a la preocupación que llevó a la cámara la parlamentaria asegurando que Asturias será la primera autonomía que en el desarrollo de esa norma aplicará a todos los establecimientos, incluidos los salones de juego, la versión más restrictiva de la inspección del acceso, la que rige ya en casinos o bingos.

En la práctica, esto supone la solicitud del DNI en cualquiera de estos locales y no sólo con los jóvenes en caso de duda sobre su edad. También se ejercitará frente a los adultos para comprobar si forman parte del "registro de prohibidos", una lista que incluye a quienes voluntariamente solicitan su exclusión del juego y que tiene 702 personas en Asturias y algo más de 44.500 en toda España, lo que da una ratio por población sensiblemente inferior en el Principado, destaca Martínez.

El Consejero se felicitó por la dimensión abarcable de un sector que tiene en Asturias el segundo menor número de salones de juego de España -sólo por detrás de La Rioja- y que dejó en las arcas del Principado unos ingresos tributarios de 27 millones de euros en 2017. El juego presencial tiene en la región un casino en Gijón con sala apéndice en Oviedo, seis bingos, 22 salones de juego, seis locales de apuestas, 130 empresas, y 813 trabajadores.