Los ingenieros de Caminos asturianos recibieron con tristeza el fallecimiento del asturiano Gregorio Olalla, quien llegó a ser subdirector general del área de Construcción del Ministerio de Obras Públicas (Fomento) entre 1996 y 2000, y que fue considerado un ingeniero de prestigio en su área y con gran querencia a los asuntos relativos a Asturias. Gregorio Olalla, que falleció en Madrid, nació en Gijón, aunque su familia estaba radicada en Pola de Allande, donde pasó sus primeros años hasta que su padre, empleado en el Banco Herrero, fue destinado a la capital de España. Olalla inició su carrera profesional en el Ministerio dentro del área de Concesiones, donde ya se ganó fama de trabajador y eficaz en su tarea. Pasó al área de Construcción, del que llegó a ser máximo responsable del cuerpo de funcionarios, hasta que en el año 1996 fue designado subdirector general, al mando de Juan Francisco Lazcano Acedo y siendo ministro Rafael Arias-Salgado. Fue relevado de ese puesto de designación política en el año 2000 pero continuó en el Ministerio hasta su jubilación. "Era un enamorado de Asturias y no perdía ocasión de volver a Gijón los veranos o acudir a las fiestas del Avellano en su Pola de Allande natal", recordaba ayer el ingeniero Ignacio García-Arango.