30 de noviembre de 2018
30.11.2018

El Rector aplaude la rebaja de tasas, pero advierte que exigirá controles de acceso

"No podemos ser Marruecos y tener 200.000 universitarios", advierte García Granda, que presentó los presupuestos "de la resistencia"

30.11.2018 | 01:14
El rector, Santiago García Granda, a la derecha, charla con la defensora universitaria, Paz de Andrés, antes del inicio del claustro, celebrado en el Aula Magna de la Facultad de Economía y Empresa.

La rebaja del 25 por ciento en las tasas universitarias fue acogida ayer con moderada alegría por el claustro de la Universidad de Oviedo. El Rector, Santiago García Granda, destacó que la caída de la matrícula hasta los 768 euros por curso situará a Asturias como "la tercera comunidad con tarifas más baratas del país", lo que "nos permitirá atraer a estudiantes de otras regiones". No obstante, el máximo responsable de la institución académica advirtió que el descenso de precios generará "problemas presupuestarios", que retrasarán hasta final de año el ejercicio siguiente, y exigirá "seguramente más controles de acceso" a la Universidad porque, añadió, "no podemos ser Marruecos, no podemos tener 200.000 estudiantes".

El acuerdo de tasas alcanzado por el Gobierno socialista y Podemos centró buena parte del debate del claustro, en el que García Granda presentó los presupuestos de la "resistencia" para 2019: un total de 137.181.319 euros, que supone un incremento de 5,14 millones con respecto a este año. Parte de ese aumento repercutirá en los gastos de personal, que subirán en 3,8 millones. El Rector cargó una vez más contra el Principado por la financiación: "Tenemos pocos recursos y encima son difíciles de utilizar y nos ponen muchas trabas. Estos datos nos permitirán seguir sobreviviendo dentro de nuestra precariedad". Granda avanzó, por otro lado, que el plan económico y financiero que tuvo que presentar este año la Universidad de Oviedo por incumplir la regla de gasto impuesta por la Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera "ya ha sido aprobado por el Gobierno".

En la defensa de su informe anual, el Rector enumeró los logros de su equipo -incremento de ayudas, aumento de prácticas externas, eliminación de plazas de profesor asociado impropio, renovación de la plantilla con nuevas plazas de cátedra, titularidad y personal contratado doctor...- y también reconoció las carencias de la institución asturiana. Muchas de ellas fueron puestas sobre la mesa por los propios estudiantes. La junta de ayer, celebrada en la Facultad de Economía y Empresa, estuvo animada en intervenciones: casi una veintena.

Deficiencias informáticas. Fue una de las quejas más escuchadas en el claustro. Ya al inicio, la defensora universitaria, la catedrática de Derecho Internacional Público Paz de Andrés, recién designada nueva consejera del Banco de España, señaló que este tema acapara un gran número de las quejas estudiantiles. Estas carencias también están generando problemas para llevar a la práctica el protocolo para el cambio de nombre de las personas con identidad transgénero, según protestó el alumno Álex Minculeasa. El Rector "aceptó" las críticas y dijo más: "Tenemos una red wifi que podría funcionar a la perfección, pero no tenemos personal para que la ponga a punto".

Menos uso del bable. El ovetense Alejandro Martínez denunció públicamente los "ataques" que él y sus compañeros de la candidatura "Estudiantes con voz" están sufriendo tanto en la Facultad de Economía como en las redes sociales. Ataques, señaló, que vulneran "nuestros derechos fundamentales de libertad de expresión y religión". Martínez y su compañero Boris Álvarez manifestaron en LA NUEVA ESPAÑA que otros alumnos les robaron las banderas de España y Asturias que exhibían en una sala, además de dos carteles de la Semana Santa ovetense. El joven pidió, además, al Rectorado que el uso del bable se limitase al ámbito privado, por su "connotación política" y que las "comunicaciones oficiales" se hiciesen en "castellano o inglés". García Granda le recordó que la Universidad de Oviedo "está comprometida con el bable", aunque condenó los ataques.

Dolores de espalda, goteras y malos olores. El alumno Javier Lobato llevó al claustro una problemática "frecuente": los dolores de espalda. "No hay ni un sólo estudiante que no acabe una clase con un dolor insoportable y la atención fisioterapeuta es ya crónica en muchos casos", explicó. Por si fuera poco, en el campus del Cristo hay que poner cubos "en clases y pasillos" por las goteras. Y más concretamente, en la Facultad de Derecho, hay malos olores que salen de los baños "desde hace dos décadas".

Guías docentes. Los estudiantes aseguran que son documentos "ambiguos", que "desesperan" y que no recogen todos los contenidos que exige la ley. "Una misma asignatura se evalúa de forma distinta en dos grupos sólo por el hecho de que cambia el profesor, lo que genera desigualdades y conflictos", protestaron. El Rector reconoció que "en este sentido hay que mejorar y que la única forma de resolverlo es a través de la denuncia".

Grado de Deportes. A Santiago García Granda también le criticaron por "marear" con la sede de esta titulación, a lo que contestó que en primavera "sacaremos una propuesta". "Quizá no fuimos lo suficientemente hábiles para manejar una situación que ya desbordó a la Universidad hace años", admitió, para añadir: "La decisión la tomaremos nosotros"; y está entre tres localidades: Gijón, Mieres y Oviedo.

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