Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Asturias, a la cabeza de los suicidios en España con una tasa como Finlandia y mayor que Suecia

En el Principado se quitan la vida más de trece personas por cada 100.000

Asturias no mejora en su tasa de suicidios: se consolida como la región de España que encabeza este negativo ranking y ya supera a algunos de los países nórdicos de Europa. En 2017 se registraron, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), 138 muertes por esta causa en el Principado. O lo que es lo mismo, una tasa de 13,3 suicidios por cada 100.000 habitantes. Una barbaridad si se compara con la media española: en el país se quitaron la vida 3.679 personas, lo que arroja una tasa de 7,88.

Otra circunstancia llamativa es que de las regiones situadas a un lado y otro del Principado, Galicia se sitúa por detrás de Asturias con una tasa también elevada (11,9); pero Cantabria, por contra, es la autonomía con mejores datos del país: en 2017 se suicidaron allí 28 personas, lo que supone 4,8 por cada 100.000 habitantes.

Asturias tampoco sale bien parada si se compara con los datos de países de UE recogidos por Eurostat en 2015. De hecho, tiene igual o peor tasa que los países nórdicos, que, según está extendido, acumulan las estadísticas más altas (aunque no todos). Así, Finlandia tiene un dato similar al asturiano (13,46) y Suecia menor (12,33). El Principado supera la tasa media de la UE (10,91), aunque es cierto que hay países con datos más abultados: Lituania (30,3), Eslovenia (20,7), Letonia (19,3), Hungría (19), Croacia (17,3), Bélgica (16,8), Estonia (15,9) o Francia (14,1).

¿Y a qué se debe la elevada tasa asturiana en comparación con los datos españoles? Según explica Jacobo Blanco, sociólogo y decano del colegio profesional en Asturias, en la región los suicidios "no son una epidemia, pero es un fenómeno que está ahí, aunque oculto muchas veces".

Blanco recalca el hecho de que un número notable de los suicidios se dan en el mundo rural (una cuarta parte ocurren en municipios de menos de 100.000 habitantes, los núcleos más afectados por este problema) y de que los hombres son más propensos que las mujeres: en Asturias, 93 varones se quitaron la vida, una cifra que entre las mujeres baja a 45. Y, a través de estos datos y tendencias ya estudiadas, Blanco relaciona el problema con Asturias. "Hay un predominio de varones, de mediana edad y en el medio rural. Lo cual nos lleva a asociar el suicidio como un fenómeno predominantemente rural y silencioso. Muchas veces no nos enteramos de que ocurre o incluso se tapa. La zona rural asturiana está despoblándose, hay muchos núcleos prácticamente vacíos, y en los que la tasa de masculinidad es altísimo", aclara Blanco, que pone algún ejemplo de perfil: "Varones solos, sin futuro, con actividades muy castigadas como la ganadería; gente con deudas o beneficios que van a menos; tienen una depresión, no tienen con quien hablar, muchas veces se llevan mal con el vecino. Y el resultado, lamentablemente, a veces es el suicidio". Eso sí, Blanco aclara que el fenómeno de los suicidios "está estabilizado en España, más o menos".

Sin embargo, sí pueden estar cambiando algunas tendencias. "Una urbanización del suicidio", a medida que la gente de los pueblos se va a la ciudad; así como un cambio en las edades más afectadas. Si bien el tramo más afectado sigue siendo de 50 a 59 años (36 suicidios en Asturias), hay otro pico en edad más elevada (80-84 años), algo habitual; pero aparece un tramo nuevo con notable afección, de 30 a 39 años (14 suicidios). "Esto es novedoso, y en este caso quizás el mundo rural no sea tan determinante, y podemos apuntar a causas como rupturas sentimentales o problemas laborales", estima Blanco.

Compartir el artículo

stats