19 de enero de 2019
19.01.2019
Adiós a un político infatigable

Gijón despide con honores y entre multitudes a Álvarez Areces, un político "irrepetible"

Siete horas de velatorio en su ciudad y un gran aplauso de despedida tras el grito "¡Hasta siempre, Tini!", ejemplo del cariño hacia quien "tenía Asturias en la cabeza"

19.01.2019 | 00:46
Gijón despide con honores y entre multitudes a Álvarez Areces, un político "irrepetible"
Gijón despide con honores y entre multitudes a Álvarez Areces, un político "irrepetible"

"¡Hasta siempre, Tini!". El grito de un espontáneo en la plaza Mayor de Gijón cuando pasaban ocho minutos de las siete de la tarde cortó el silencio que helaba el corazón de los gijoneses para despedir al coche fúnebre que cargó el féretro con los restos mortales del expresidente del Principado y Alcalde de Gijón, Vicente Álvarez Areces, rumbo al tanatorio, para su incineración.

Le siguió una ovación cerrada. Como el abrazo al amigo que se va. Pero para muchos era un adiós triste y desolador. Durante siete horas largas, fue en el salón de recepciones del Ayuntamiento, la sala más noble para actos públicos de la Casa Consistorial, donde permaneció abierta la capilla ardiente para recibir a la que fue la última "mareona" para "un auténtico animal político", como le definieron muchos. Se sufrió y se sintió, a juzgar por las lágrimas y la emoción de los presentes, que se iba una persona "irrepetible", como coincidieron en señalar ciudadanos de todo signo político. Se va el gestor pero también el padre, esposo, amigo, vecino, jefe y compañero de partido para muchos de los presentes. Los asistentes destacaban del expresidente que Álvarez Areces lograba conectar con todos. A nadie dejaba indiferente. Fue una de esas personas "que se necesita que permanezcan siempre", "trabajador incansable", "luchador, creativo y activo", todo desde la "honestidad". "Tenía a Gijón y Asturias en su cabeza", acertaban a decir entre lágrimas sus colaboradores. Los elogios se repetían entre los asistentes, en una especie de catarsis colectiva.

Vicente Álvarez Areces tuvo en la que durante doce años fue su casa, el Ayuntamiento de Gijón, su Pleno más importante. Pero al contrario de lo que ocurría durante sus años de plena vitalidad política ayer presidían la sesión sus más íntimos: su esposa Soledad Saavedra -que aguantó en pie las siete horas largas del velatorio-, sus hijos Alberto Álvarez y Manuel Carlos, junto con sus hermanos Nieves, Carmen y Miguel y su nieta Carolina. El orden del día era claro: rendir honores a quien calificaron como "uno de los mejores políticos de los últimos años".

Soledad Saavedra, viuda de Tini Areces, quiso trasladar a través de los medios de comunicación, incluida LA NUEVA ESPAÑA, el agradecimiento por tantas muestras de cariño que han venido recibiendo desde las primeras horas del duelo. Marisol, como la llamaba Álvarez Areces, emocionadísima, agradeció los pésames "de toda España, de todos los grupos políticos y de la gente de la calle". Y subrayó: "Tini era un gijonés de vocación y asturiano de corazón". La viuda valoró especialmente que la ciudadanía le esté dando una despedida "por la puerta grande. Gracias por tantas muestras de cariño y apoyo", concluyó antes de realizar una breve parada en el velatorio de ayer en Gijón.

Por la mañana, en la Junta, de nueve a once, en el salón Europa, una afluencia creciente de personas redibujó ante la familia de Álvarez Areces -primero recibió su hermano Miguel, más tarde se le unió la viuda- el perfil del político "coherente" y de la persona "vital" que dirigió Gijón y el Principado de doce en doce años. Estuvo casi todo el Consejo de Gobierno, algunos consejeros de principio a fin, otros visiblemente emocionados, y hubo alcaldes socialistas, diputados de signos distintos y acudieron otra vez el presidente de Principado, Javier Fernández, y la plana mayor del PSOE asturiano. Volvieron el secretario general, Adrián Barbón, y la portavoz en el Congreso, Adriana Lastra, y de su brazo el presidente de honor de la FSA, Pablo García. El desfile de personalidades ajenas a la política tuvo, entre otras muchas, al presidente del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, Ignacio Vidau; a la directora de la Fundación Princesa de Asturias, Teresa Sanjurjo; al presidente del Foro Jovellanos, Ignacio García-Arango, a la recién nombrada vicepresidenta de la Once Imelda Fernández o al vicepresidente de la patronal hostelera, Fernando Corral, entre otros muchos.

El féretro del expresidente dejó la Junta, rumbo al Ayuntamiento de Gijón, fue aplaudido desde la escalinata de entrada del edificio. Areces había salido de la Junta, escenario de una última comparecencia pública desagradable, el martes en la comisión de investigación sobre el uso de fondos públicos para formación. A su llegada a Gijón nueva ovación y el orgullo de quienes fueron sus más íntimos de poder brindarle, como dijo la viuda, una despedida a lo grande. Su amiga y compañera de juegos en la infancia Gloria Arranz recordaba la "cercanía" del expresidente del Principado que nunca perdió el contacto con sus allegados. "Fue un gran presidente y un gran alcalde pero, sobre todo, era mi amigo", subrayó esta ciudadana quien coincidió con otro gijonés, Juan Maquinay, en la capacidad de diálogo de Areces.

No faltaron sus compañeros del instituto Doña Jimena , donde sacó por oposición, a finales de los años setenta, la agregaduría de Matemáticas, quienes recordaron la faceta docente antes que política. "Por nuestra Universidad también luchó mucho", apuntaba el profesor Luis Valdés en alusión a su etapa como agregado de Estadística Empresarial en la Universidad de Oviedo. "Fue un gestor brillante y un hombre muy preocupado por la educación", recordó el director de la cátedra universitaria Milla del Conocimiento "Xixón Sostenibilidad". Hubo también compañeros de estudios como Enrique Pérez, decano del Colegio Oficial de Graduados e Ingenieros Técnicos Industriales del Principado, quien no podía olvidar el dinamismo y empuje del expresidente del Principado con quien regresó de un acto en Oviedo, el pasado lunes. "Transformó Gijón y Asturias con gran vitalidad", aseguró, "era muy leal con sus amistades y vivió la política con apasionamiento". Hasta el punto fue así que eran muchos los ciudadanos que ayer, en la multitudinaria capilla ardiente gijonesa, expresaron el carácter luchador y emprendedor del Areces compañero de viajes, gestor, vecino de portería, aficionado sportinguista y también hombre preocupado por las causas sociales.

Muy afectados llegaron al velatorio Santiago Martínez Argüelles, quien fue secretario general del PSOE en Gijón, actualmente subdirector adjunto a la dirección técnica de la sección de fiscalización del Tribunal de Cuentas, y su esposa Carmen Sanjurjo, que coincidían con la exregidora Paz Fernández Felgueroso, en el final de una época en la política. "Nunca dejó de estar con la cabeza en Gijón", remarcó Felgueroso, quien destacó la profunda relación de amistad que le unía con Areces. "Se le va a echar mucho de menos. Mantenía una ilusión permanente por las cosas", rememoró la exregidora. Unido a ello, le definió con una persona con una cabeza "muy bien amueblada", en definitiva, "irrepetible" que deja, a su modo de ver, "un recuerdo imborrable". La histórica socialista Ángeles Flórez Peón "Maricuela", quien recientemente celebraba su centenario, no quiso perder la oportunidad de acompañar a la familia. Igual que políticos de todo signo, algunos ya retirados de la primera línea como la expresidenta del PP de Gijón, Pilar Fernández Pardo, quien mostró su respeto hacia "uno de los mejores políticos que ha tenido Asturias en los últimos años". Desde las filas populares, el portavoz en el Senado, Ignacio Cosidó, se refirió a Areces como uno de esos políticos que da nobleza a la política y que tenía el respeto del conjunto de los partidos. "Era un luchador", dijo de su última etapa como senador dando la batalla contra la despoblación.

No se separaron en toda la jornada de la viuda y su hijo Alberto Álvarez y del resto de la familia todos los miembros de la agrupación municipal socialista, con su portavoz José María Pérez, a la cabeza, quien se ocupó personalmente de brindarles todo el respaldo necesario en el duelo, incluso cuando la viuda se ausentó unos minutos a descansar tras el aluvión inicial de pésames que colapsó, por momentos, las escaleras de la Casa Consistorial.


Así será la despedida a Tini Areces del domingo en la Laboral

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