24 de enero de 2019
24.01.2019

El Nalón se traga Riberas

"Es la peor inundación desde la de junio de 2010", claman los vecinos de Soto del Barco, los más afectados por las lluvias en la comarca de Avilés

24.01.2019 | 01:18
El Nalón se traga Riberas
A la izquierda, un hombre mira al ganado y, a la derecha, Nardo González, junto a su campo de fabas, totalmente inundado.

El temporal azotó la comarca de Avilés con fuerza. La estación meteorológica del Aeropuerto de Asturias registró rachas de viento de 96 kilómetros por hora y en la de Cabo Peñas se recogieron 17,7 litros de agua por metro cuadrado. Unos datos cuantitativos traducidos en incidentes en los seis concejos. A primera hora, se cerró el parque de El Muelle y el río Arlós, a su paso por Llaranes, alertó a los vecinos en Avilés por su fuerte crecida. Hubo argayos en Corvera (Fafilán) e Illas (Viescas). El fuerte oleaje obligó a clausurar el paseo gozoniego de la playa de Riberas. En Castrillón, la Policía Local rescató a dos estudiantes en el colegio de Pillarno. Pero, el puñetazo se sintió con más fuerza en Soto del Barco. El Nalón, a su paso por la parroquia de Riberas, anegó viviendas, destrozó campos de cultivo y sitió reses. "Es la peor inundación desde la de 2010", admitían los vecinos.

Se refieren al desbordamiento del Nalón en junio de hace nueve años. Se describió aquel desastre como "la peor inundación del siglo". La Guardia Civil, desde las cuatro de la tarde, cerró la AS-16 entre la rotonda de entrada a Soto del Barco y Riberas. Dicha vía también estaba cortada desde el final del pueblo hasta Pravia. "La peor parte del temporal se la están llevando Arriondas, Pravia y Riberas", advertían los agentes a los conductores, esperando que la pleamar, fijada para las seis y media, mitigara los efectos.

Pero ni por esas. A las cinco, el agua a la entrada de Riberas llegaba a la mitad de las ruedas de los coches. Y a las ocho, esta superaba los quitamiedos de la vía regional. "Es habitual que pase, pero no tan rápido ni con tanta refuerza", explicaba Nardo González, vecino de la aldea de La Imera, a apenas un kilómetro de Riberas.

En ese lugar, la situación fue dura. El agua anegó tierras de cultivo de fabas e inundó viviendas. Albina Pérez lo vivió en sus carnes. Volvió de trabajar a las ocho de la mañana. "Entonces, el agua llegaba al jardín", comentaba. A media tarde, la crecida le había destrozado el garaje y el sótano. "Qué le vamos a hacer, esto es como la lotería, si te toca, te tocó", lamentaba esta auxiliar de enfermería de La Arena.

Hacia Pravia, la realidad no era más halagüeña. Bien lo supieron Paula Soler y Ayoze Sánchez. No pudieron llegar a su puesto de trabajo en el concejo vecino. La Guardia Civil también cortó la AS-16 en dicha dirección. "Llevo un día en Asturias y ya he visto su lado más crudo", explicaba el hombre, natural de Tenerife, tomando un refresco en el restaurante La Parrilla absolutamente desierto.

Más acostumbrada a la aspereza del invierno astur está Verónica Pombo, ganadera en una empresa local. Desde la madrugada de hace dos días trabaja a destajo con otros cinco compañeros para rescatar a 32 vacas y 12 terneros de la crecida del Nalón. Les quedan otras 14 reses por salvar. "Está siendo horrible, solo queremos que pare ya. Vamos a intentar sacarlas todas, a ver si podemos", maldecía en plena faena.

Por otra parte, la Policía Local de Castrillón accedió a primera hora de la mañana al patio de la escuela San Amaro de Pillarno para rescatar a dos alumnos que se habían quedado atrapados por una inundación en la entrada del recinto. No fue la única incidencia en Castrillón, donde se desbordó el río Raíces hasta el punto de obligar a desalojar a vecinos de las casas cercanas además de cortar una vez más la carretera vieja a Raíces.

Salinas tampoco se libró del aguacero: varias tapas de alcantarillas de la calle Luis Treillard saltaron por la presión y dejaron grandes balsas de agua en la carretera. La Peñona permaneció cerrada al igual que ocurrió en el paseo de la playa de La Ribera, en Luanco. La Policía de la capital gozoniega también tuvo que encintar las inmediaciones del puerto deportivo.

En Corvera el temporal dejó problemas en las carreteras, aunque solo se vio cortada la que une Cancienes con el barrio de Camina por el desbordamiento del río Alvares. En Illas, a la altura de Viescas se produjo un derrabe de la montaña. En Avilés, las incidencias matutinas se solventaron a lo largo del la jornada de ayer.

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