11 de marzo de 2019
11.03.2019

El autor del crimen de Navia será juzgado por un jurado popular

La juez asegura que la fallecida se hospedó en una pensión para hacer gestiones relacionadas con una caravana

11.03.2019 | 16:12

La jueza de Violencia sobre la Mujer de Gijón ha dictado el auto de transformación de las actuaciones abiertas por el homicidio de Arbón (Navia) en procedimiento del Tribunal del Jurado, que se incoará una vez que sea firme dicho auto, acordándose en el correspondiente auto de incoación la práctica de las diligencias que se estimen procedentes. Según este relato, por lo actuado hasta la fecha en la instrucción de las diligencias, existen indicios de que J. L. O., residente en la localidad de Navia, y MP. F. B., residente en la localidad de Gijón, mantenían una relación sentimental.

La semana del 13 de febrero de 2018 la víctima decidió acudir a Navia con la finalidad de efectuar varias gestiones en relación a una caravana que tenía aparcada en las inmediaciones de esta localidad, de la que necesitaba. De ahí que hubiera quedado los días previos con el acusado para verse alguno de esos días en los que ella iba a estar en Navia.

Así, según sigue recogiendo el relato de hechos, el 13 de febrero de 2018, sobre la 13.15 horas M. P. F. B. llegó a Navia hospedándose en una pensión de la citada localidad, encontrándose en el bar de la pensión, sobre las 13.30 horas, a J. L. O. Estuvieron juntos hasta las 14 horas cuando él, desde un bar al que ambos acudieron posteriormente, regresó a su casa. Durante la tarde volvieron a coincidir sobre las 16.30 horas en el bar de la pensión, estando juntos hasta las 18 horas en el bar en el que ya habían estado juntos por la mañana, donde ella pagó la consumiciones de los dos con 50 euros, gastándose la vuelta en la maquina tragaperras del citado local.

Entre las 18 y las 19 horas, MP. F. B. tenía en la pensión un servicio que no llegó a efectuar, porque el cliente rechazó el mismo, yéndose, seguidamente, sola, a otro bar en el que desde las 19,00 hasta las 20.30 horas, estuvo jugando a las tragaperras, regresando a su habitación de la pensión a las 20.30 horas. Desde allí envió varios whatsapps y mensajes de voz, entre ellos a su madre, y al acusado, quejándose de que había perdido un servicio y de que se había gastado 100 euros en las máquinas.

Sobre las 22,00 horas, MP. F. B. se personó en el domicilio de J. L. O., subiendo al primer piso en el que se encontraba la cocina, y en un momento determinado él le ofreció dejarle dinero para reparar el motor, cogiendo delante de ella 100 euros de un sobre con 500 euros que tenía en la cocina. Acto seguido salió de esa estancia para arreglarse porque habían decidido salir juntos y cuando volvió a la cocina y buscó el sobre para coger más dinero para salir, no lo encontró, iniciándose entre ambos una discusión en la que el J.L.O. acusa a MP. de haberle cogido ese dinero.

Ella lo niega, empezando un forcejeo entre ambos con el bolso de ella y cogiendo él un objeto, probablemente, un rodillo de madera con el que empezó a golpearla en los brazos y en las manos con la intención de que soltara el bolso. MP. consiguió zafarse y huyó de la cocina bajando por las escaleras para salir de la vivienda, siendo perseguida por el acusado que cogió una piedra que se encontraba en la zona de las escaleras dándole a la víctima con ella en la cabeza ocasionándole fracturas múltiples a nivel craneal que le produjeron el fallecimiento por traumatismo carneo encefálico severo con afectación de centros cerebrales superiores incompatibles con la vida.

J. L. O. al percatarse de que estaba muerta, salió de la vivienda y fue a buscar el vehículo de MP., que se encontraba en las inmediaciones de la vivienda, metiendo el cadáver, envuelto en una alfombra y con unos sacos en la cabeza, en la parte de atrás del vehículo y conduciendo en dirección a Villayón por la AS-25 Navia-Villayón, parándose a la altura de un puente sobre el Arroyo de la Pontiga (aproximadamente en el punto kilométrico 12.500) desde el que, sacándolo del coche y haciéndolo rodar por la calzada, tiró el cadáver junto con la manta, iniciando el camino de vuelta a Navia, parándose a la altura del punto kilométrico 11.300 de la AS-25 para tirar el bolso de la víctima al agua y regresando a Navia pero antes bajando hasta la presa del Embalse de Arbón y dejando el vehículo estacionado en El Espín-Coaña, para regresar al domicilio andando.

Al día siguiente, el acusado simuló delante de conocidos y familiares de MP. F. B. que desconocía su paradero, iniciándose de forma inmediata un dispositivo para la localización de la mujer porque su desaparición había sido denunciada por sus familiares.

También en los momentos posteriores, el acusado limpió con productos abrasivos los restos de sangre que quedaron en su domicilio y, en los días posteriores, efectuó una quema con los utensilios que utilizó para limpiar la vivienda y otros enseres de la víctima que habían quedado en su casa.

El 15 de febrero, J. L. O. recogió el vehículo de la víctima de donde lo había aparcado en la madrugada del día anterior y lo movió, aparcándolo finamente en una hora indeterminada de la mañana, pero después de las 11 horas, en el aparcamiento del Hospital de Jarrio, desde donde tomó un taxi para regresar a Navia.

En los días posteriores a la desaparición de la víctima, el acusado afirmó ante la Guardia Civil desconocer su paradero, indicando que a pesar de haberla invitado a cenar, ella no habían acudido a la vivienda, concediendo incluso entrevistas a los medios de comunicación mostrando su preocupación.

El cadáver de MP. F. B. fue encontrado en la ribera del Pantano de Arbón el día 6 de marzo, no encontrándose en la autopsia restos de ADN de varón y presentando un índice de alcoholemia en sangre de 0.83 g/l.

J. L. O. fue detenido finalmente por la Guardia Civil el 9 de marzo de 2008.

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