15 de marzo de 2019
15.03.2019

Mercedes Fernández apoya a Venta y no dimitirá, elevando la tensión con Casado

La presidenta del PP asturiano define a su número dos como "una persona ejemplar" y pide a Génova "respeto" para "las reglas y el sistema"

15.03.2019 | 01:08
Luis Venta y Mercedes Fernández, ayer, en la Junta.

Mercedes Fernández entró ayer en la Junta junto a Luis Venta. También respaldó de palabra a su secretario general y quiso recordar, por si acaso, quién la eligió presidenta del PP de Asturias, "más del noventa por ciento de la militancia en un proceso democrático irreprochable, transparente y participativo". Era su forma de conjurar por adelantado (pese a que sus apoyos están muy menguados) la eventualidad de la imposición de una gestora como posible respuesta de la dirección nacional a la crisis abierta en el partido a raíz de la suspensión de los cargos de Venta en el partido por el envío de un anónimo al concejal gijonés Pablo González. Ella y su "hoja de servicios, limpia", siguen aquí, proclama. Aquí están ella y su confianza intacta en su número dos, "una persona veraz, comprometida y ejemplar". "Yo conozco muy bien su trayectoria, su comportamiento y su compromiso y yo creo en Luis Venta", resalta. Cree, por si no hubiese quedado claro, "en su teoría y en su conducta irreprochable", en la versión que dio sobre el anónimo -que lo recibió y lo reenvió identificándose- y en los mecanismos de un partido "donde se da soporte a la presunción de inocencia".

En un discurso entreverado de mensajes legibles en clave interna, Mercedes Fernández descartó toda posibilidad de dimisión invocando su pretensión de "cumplir el compromiso que me otorgaron los afiliados" e invitando a "respetar las reglas y el sistema". Empezó por la promesa de hacer "todo lo posible para que Pablo Casado sea presidente del Gobierno" y esquivó expresamente la oportunidad de decir lo mismo sobre Teresa Mallada en su aspiración de ser presidenta del Principado: "Las elecciones generales son las primeras", adujo.

La hasta ahora líder de los populares asturianos había llegado hasta aquí después de advertir que "trasladar que el PP es un partido en desorden, que no se dedica a velar por el interés de los ciudadanos sino por las cuitas personales es equivocarse absolutamente". También mandó por delante sus sacrificios y renuncias, "mi silencio ejemplar y mi actitud impecable" desde que el 7 de enero fue descabalgada de la candidatura al Principado en favor de Mallada, hasta las oportunidades que ha dejado pasar para dedicarse a la política, sin la que "seguramente estaría ahora en una situación preeminente en el ámbito de mis ejercicios profesionales como abogada, socióloga o politóloga".

Suárez toma partido

Las palabras de Fernández encontraron ayer poco eco explícito en el grupo parlamentario popular. Casi nadie quiso hablar, pero hubo quien sí lo hizo y muy claro. Al diputado Carlos Suárez le enseñaron de pequeño que es mejor callar "cuando no tienes algo bueno que decir de una persona". Dicho eso, "Luis Venta es honrado, honesto y buen compañero; de Pablo González no voy a opinar".

Desde fuera, mientras tanto, la presidenta de Foro, Carmen Moriyón, se detuvo antes de entrar en la crisis popular. "En casa ajena, respeto absoluto. Cada uno tiene bastante con lo suyo", aseguró.

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