"Un presidente autonómico tiene que ser una persona preparada, con capacidad de diálogo y consenso, moderada, y leal con España. Juan Vázquez tiene todas esas características. Asturias se merece un presidente como él. Asturias es moderación, tiene que ser tierra de pactos". Albert Rivera no escatimó ayer en elogios hacia la apuesta de su partido para presidir el Principado: el exrector Juan Vázquez.

El economista fue el encargado de introducir a Rivera en el desayuno informativo de ayer en Oviedo. "Albert Rivera y Ciudadanos tienen discurso, ideas, proyectos, imprescindibles en el momento decisivo que vivimos en España y en Asturias", recalcó. Y no se olvidó de trufar su discurso de ideas para Asturias. "Los tiempos son inciertos, los retos urgentes, los desafíos de una gran envergadura y de nosotros se espera algo más que la rabia, que la indignación y que los gritos, porque para lo que estamos es para proteger conquistas costosamente alcanzadas, para plantear nuevas metas compartidas, para anticiparnos y tomar la iniciativa ante los cambios que se avecinan. Para oponer, frente al marketing político o la emoción demagógica, la razón politizada de un centro con mucho discurso", argumentó.

Vázquez manifestó que "Asturias necesita un cambio de rumbo, de ciclo, de política y de políticos. La izquierda y la derecha, y el bipartidismo complaciente, ya han tenido su oportunidad y es el momento de probar las fórmulas de un liberalismo progresista y una socialdemocracia renovada", razonó el aspirante a presidir el Principado, que también recalcó que "frente a la Asturias del declive y del desaliento, creo en una Asturias de la esperanza, en la que el desánimo deje paso a la ilusión y la confianza". En este sentido, describió su propia personalidad. "Me declaro un optimista paciente, confiado en nuestro talento, imaginación y capacidades para hacer una Asturias más próspera", subrayó, antes de apostar por "un relato compartido: no con un frentismo de derecha e izquierda, sino como una opción entre la vieja y la nueva sociedad y desde una posición centrada como antídoto de la polarización".