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Renfe se enroca: no aumentará los trenes a Madrid pese a que ahora van casi llenos

Feve reabre el tramo de Arriondas a Infiesto, vital para la industria del Cantábrico y que permanecía cortado desde las inundaciones de enero

Un tren de Feve, ayer, avanzando por la zona del argayo de Arobes, recién reparada.

Un tren de Feve, ayer, avanzando por la zona del argayo de Arobes, recién reparada. CRISTINA CORTE

El tren pita en Asturias, sobre todo, la conexión con Madrid, que registró el año pasado una ocupación (cifra de viajeros que ocupan una plaza en alguno de los tramos del recorrido) del 90,4 por ciento. Pero, pese a que los trenes van a menudo casi llenos y a que en ocasiones no es posible conseguir billetes a la capital de España, Renfe no prevé poner ni más vagones de viajeros ni más convoyes. "En la actualidad, la oferta de plazas de los Alvia de Asturias está en consonancia con la demanda y, salvo periodos punta, en los que comunicamos puntualmente el refuerzo de la capacidad de los trenes, hay plazas disponibles de manera habitual", explicaron ayer fuentes de la empresa pública.

Además, Renfe tiene en la actualidad en circulación "todo el material disponible", y solo "más adelante, en relación con la evolución de la infraestructura, y de la incorporación de nuevo material, se plantearán los cambios oportunos", añadieron las fuentes consultadas.

Renfe cerró el año 2018 con aumento del 2,8 por ciento en el número de viajeros con origen o destino en Asturias de los trenes Alvia que cubren los servicios de larga distancia con Madrid y Barcelona, al pasar de los 490.000 viajeros registrados en 2017 a los 504.000 del año pasado, según desveló la compañía.

La conexión con Madrid es la que más destaca, al haber aumentado un 3,1 por ciento el número de viajeros que se subieron o bajaron del tren en Asturias, por el 0,2 por ciento de incremento en la relación Gijón-Barcelona. La ruta a Madrid, según las cuentas de Renfe, arroja datos "muy positivos" en todos los parámetros. Por ejemplo, en los trenes Alvia que circulan entre Asturias y Madrid el número total de viajeros en 2018, en todo su recorrido (incluidos los que subieron o bajaron en León, Palencia, Valladolid o Segovia), es de 784.578, lo que supuso un 2,6 por ciento más que en 2107. De ahí la ocupación del 90,4 por ciento antes citada, un 2,4 por ciento más alta que en 2017 y una de las más elevadas de España en los servicios de larga distancia.

Renfe relaciona el incremento del número de viajeros en Asturias con el "atractivo" de su política comercial, que incluye tarifas promocionales con descuentos de hasta el 70 por ciento sobre el precio habitual.

La oferta comercial entre Asturias y Madrid es de cuatro circulaciones diarias en cada sentido, incluyendo un tren semidirecto (solo para en Valladolid) al día en cada sentido, que sale de Gijón a las 7.00 horas y de Madrid a las 14.50 horas.

Los demás Alvia paran también en León, Palencia y Segovia. Además, los viernes y los domingos, se añade un tren más a la oferta habitual, según apuntó Renfe, "para facilitar los desplazamientos de los asturianos que viven en Madrid y pasan el fin de semana en Asturias". Estos trenes son directos y salen los viernes a las 17.15 horas de Madrid para regresar los domingos a las 16.20 horas desde Gijón.

Renfe Ancho Métrico (antigua Feve), por su lado, fue más allá de su propio compromiso y reabrió ayer -en vez del 1 de abril, como anunció hace unas semanas- el tramo de Arriondas a Infiesto, cerrado desde las inundaciones de enero debido a un argayo en Arobes (Parres) que dejó las vías en el aire, tras "comerse" el río Piloña el terreno sobre el que se asentaban. El Ministerio de Fomento había dado la "máxima prioridad" a la reparación de este tramo, vital para el transporte de mercancías y para la industria del norte de España.

El cierre de la conexión con el País Vasco obligó a cancelar durante dos meses el transporte por tren de las mercancías de algunas de las principales empresas del cantábrico, como Arcelor y Alcoa. Además, el cierre del trayecto -en un primer momento entre Llanes y la capital piloñesa- obligó también a realizar transbordos de viajeros en autobús.

En la zona del argayo la velocidad máxima se limitará a 30 kilómetros mientras sigan las obras completas de estabilización del terreno, unos trabajos que afectan también a la N-634 y que podrían prolongarse durante unos meses más, según fuentes de la compañía. El corte del tráfico ferroviario en Arobes obligó a Feve a cancelar un viaje del Transcantábrico, que se había concertado para el día 23 de marzo.

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