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El área de Urología de Jove, primer servicio abocado al cierre por falta de médicos

La marcha de tres especialistas a otros hospitales deja al centro sanitario gijonés sin efectivos y con una máquina de litotricia seminueva

Andrés Santiago, director del servicio de Urología del Hospital de Jove, con el equipo de litotricia.

Andrés Santiago, director del servicio de Urología del Hospital de Jove, con el equipo de litotricia. MARCOS LEÓN

El servicio de Urología del Hospital de Jove. ¿El motivo? La marcha de dos especialistas a otros hospitales en los que su trabajo les otorga más puntos para el momento en el que opositen a una plaza fija. Según ha podido saber este periódico, si nadie lo impide, la clausura de esta unidad está prevista para finales de este mismo mes, justo antes de las elecciones generales y a un mes de los comicios autonómicos del próximo 26 de mayo. Será el primer servicio hospitalario de la región que cierre a causa de la falta de médicos que, en determinadas especialidades, aqueja a Asturias y al conjunto del país.

Lo que ahora resta por saber es qué sucederá con la máquina de litotricia incorporada en marzo del año pasado al Hospital de Jove. Este dispositivo, que se emplea para disolver cálculos renales (piedras en el riñón), supuso una inversión superior a los 300.000 euros.

El Hospital de Jove no es propiamente de titularidad pública, pero sí forma parte de la red hospitalaria pública. Pertenece a una fundación benéfico-privada sin ánimo de lucro y tiene asignada la responsabilidad de la asistencia especializada que dispensa el Servicio de Salud del Principado (Sespa) a unos 60.000 ciudadanos procedentes de los centros de salud de Candás y El Empalme, en el concejo de Carreño, y de La Calzada, el Natahoyo y Tremañes, en Gijón.

El servicio estaba integrado hasta la fecha por un jefe de servicio a tiempo parcial y cuatro adjuntos, en su mayoría mujeres. Dos de estos médicos de plantilla no tienen plaza fija en la sanidad pública pero, como es habitual, aspiran a tenerla. A uno de ellos le han ofrecido un contrato interino en el Hospital Universitario Central (HUCA.

Ambos profesionales han aceptado esta oferta porque, entre otras razones, a la hora de participar en un concurso oposición, el tiempo trabajado en un centro que no sea titularidad del Sespa aporta una puntuación sensiblemente inferior a la que se otorga por trabajar en un centro propiedad del Principado.

El trabajo puntúa menos

Otro de los especialistas de la plantilla, de más edad, ha decidido retornar a su plaza del HUCA. En estas condiciones, no parece viable que los dos profesionales que quedan puedan afrontar la tarea que requiere un servicio hospitalario de estas dimensiones.

En los días pasados, por el otro hospital gijonés, el de Cabueñes, cuya envergadura es mucho mayor, se extendió el rumor de que el servicio de Urología tendría que asumir a todos los pacientes del área sanitaria, incluidos los que venían siendo atendido en Jove. Este hospital venía desarrollando un trabajo enfocado en buena parte a aligerar las listas de espera de otros hospitales de la región.

En un estudio sobre la escasez de médicos realizado por el Servicio de Salud del Principado (Sespa) en 2017, se señalaba que hasta el año 2025 se jubilarían 19 urólogos de su plantilla, y se precisaba que esta cifra no es muy voluminosa, pero sí afecta a una especialidad con poca oferta formativa.

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