12 de mayo de 2019
12.05.2019

Tenacidad y rigor al servicio de la faba

12.05.2019 | 00:05

Juan José Menéndez tiene una fe ciega en las posibilidades de la faba asturiana en el mundo de la gastronomía. De ahí que desarrolle su labor al frente del Consejo Regulador de la Faba con la tenacidad y pasión de quien está convencido de lo que hace.

Si hay algo que pone especialmente nervioso al presidente del Consejo Regulador de la IGP -marca de calidad que ostenta la legumbre desde que en 1996 la Comisión Europea dio luz verde a la etiqueta que se puso en marcha en 1990- es que el cultivo asturiano quede desdibujado entre otros que no cuentan con las mismas características.

En 2018 la faba certificada batió récords al alcanzarse las 113 toneladas frente a las 97,5 de la campaña anterior. Solo una vez la Indicación Geográfica Protegida (IGP) había superado la barrera de los 100.000 kilos: fue en la temporada 2006-2007, cuando se constataron 100,2 toneladas.

La superficie plantada también va en aumento y se aproxima a las 200 hectáreas. Por si fuera poco, en 2017 la faba entró de lleno en el mercado del lujo, de la mano de una empresa gijonesa especializada en cocina tradicional para llevar, catering, y creadora de conservas delicatessen.

A petición de algunos productores de Faba Asturiana, en 1989 la Consejería de Agricultura puso en marcha la creación de un Consejo Regulador provisional de la Denominación Específica Faba Asturiana, formado por representantes de los productores, de las empresas envasadoras y de la Administración. La Denominación fue inscrita como IGP en la lista europea el 21 de junio de 1996. La Indicación Geográfica ampara las judías secas, separadas de la vaina, de la especie "Phaseolus vulgaris", de la variedad tradicional Granja Asturiana, sanas, enteras, limpias, destinadas al consumo humano.

En los últimos tiempos, el Consejo Regulador, con sede en el polígono de La Cardosa de Grado desde su puesta en marcha, ha promovido otras marcas, como Verdina de Asturias, una variedad singular y muy valorada tanto por el consumidor como por el sector de la restauración. En España hay diez tipos de legumbres reconocidas con marca europea.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook