20 de mayo de 2019
20.05.2019

López-Otín: "Si podemos curar las heridas del cuerpo con terapia génica también podremos reparar las del alma"

Carlos López-Otín repite éxito en la segunda presentación en el Club Prensa Asturiana "La vida en cuatro letras", el libro que escribió cuando su existencia sufrió "un eclipse total"

20.05.2019 | 21:20
López-Otín: "Si podemos curar las heridas del cuerpo con terapia génica también podremos reparar las del alma"
López-Otín: "Si podemos curar las heridas del cuerpo con terapia génica también podremos reparar las del alma"

"Si podemos curar las heridas del cuerpo con terapia génica, también podremos reparar las del alma". Lo dijo ayer en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA el catedrático de Biología Molecular de la Universidad de Oviedo, Carlos López-Otín, que volvió a llenar la sala en la segunda presentación de su libro, "La vida en cuatro letras", a la que se comprometió tras la gran afluencia de público que tuvo la primera presentación realizada en el mes de abril, a fin de dar opción a que más personas le escuchasen.

La generosidad del doctor López-Otín fue recompensada con un Club completamente lleno, en el que el científico fue desgranando sus claves sobre la felicidad, la diversidad y la enfermedad.

"Tenemos que conseguir vivir emocionados en vez de estar preocupados o conectados", indicó. "Sólo hay tes dimensiones, la primera es sobrevivir, la segunda es conseguir un propósito y la tercera es la felicidad que es lo más difícil de conseguir y lo más fácil de vender". Añadió.

Para enfrentarse a esta dimensión el profesor aconsejó reconocer la alta capacidad de resilencia que tiene el ser humano. "Somos capaces de resistir aquello que nos parece insoportable", aseguró.

López-Otín escribió el libro en 28 días con sus noches recluido en una casa de Mallorca, a la que se retiró cuando sintió un "eclipse total" en su vida.

López -Otín, uno de los investigadores españoles de mayor relevancia internacional, habló de su libro y también relató la carrera de obstáculos en la que se convirtió su vida, hasta entonces muy feliz, cuando el pasado mes de junio, todo se vino abajo con la muerte de los ratones con los que su equipo llevaba años experimentando y realizando descubrimientos claves sobre el genoma y enfermedades. "Todo cambió de un día para otro; hasta ahora creo que tanto sufrimiento no ha valido la pena; yo nunca había sufrido tanto".

López-Otín explica en el libro los secretos del origen de la vida, el genoma humano y la lucha incansable de la humanidad para vencer la enfermedad y lograr la felicidad en la tierra. También deja muy claro que el humanismo debe estar en la base de todo trabajo científico. "Nos van a superar las máquina, y tendrán sentimientos, yo quiero ser un Homo Sapiens Sentiens, no un Sapiens 2.0", aseguró. El profesor anunció que su próximo libro será de Física y abogó por el ensamblaje de todas las ciencias para realizar descubrimientos. "Hoy una ciencia sola no puede hacer nada. Algunos proyectos del genoma de nuestro laboratorio los han hecho ingenieros del Campus de Gijón", recalcó. También reveló que toda la situación vivida le ha generado una especie de "adicción a la soledad". López-Otín aludió a la dedicatoria de que García Márquez le hizo de "Cien años de Soledad", cambiando "soledad" por "felicidad" y dando lugar a "Cien años de felicidad". "Es increíble el cambio que pueden lograr unos trazos de rotulador, toda una técnica molecular en una dedicatoria", indicó.

"La piedra de Sísifo la tengo metida dentro. La felicidad es entrenable y aparece en cualquier rincón", aseguró el científico, que fue presentado por la bióloga María Manzaneque, vicepresidenta de la Asociación Nacional de Amputados de España (Andade).

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