03 de junio de 2019
03.06.2019

El "calorón" primaveral se corta en seco: comienza una semana con lloviznas y temperatura suave

El soñado domingo de playa se convirtió en jornada de terrazas y comidas por culpa de la niebla

03.06.2019 | 01:03

Esta información ha sido elaborada por: C. C. (Infiesto), M. B. (Avilés), S. F. L. (Gijón) y P. Á. (Oviedo)

La gran semana veraniega se cortó en seco. Después de varios días de ensueño para los amantes del calor y la playa, a media mañana de ayer se hizo evidente en toda la región que el domingo no sería ese día ideal de sol y temperaturas en torno a los 30 grados. "Mi mujer y yo estuvimos el sábado en Salinas [Castrillón], hoy [por ayer] volvimos para allá temprano, pero estaba nublado y muy fresco, y volvimos a comer a Oviedo", explicaba un ovetense a primera hora de la tarde.

El Principado estrena hoy una semana que "huele" mucho más a "esencia" de Asturias: intervalos nubosos, lluvias débiles dispersas de madrugada en la mitad este y no se descarta alguna llovizna ocasional y local durante el resto del día. Las temperaturas, agradables: se prevén máximas de 22 grados en Oviedo y Avilés, y de 21 en Gijón. Las mínimas, entre 13 y 15 grados.

En Gijón, la jornada de ayer invitó más a terraza que a playa. Aunque el termómetro no bajó de los 16 grados, la ciudad amaneció con una espesa bruma que no acabó de disiparse durante el día y que espantó a buena parte de los bañistas, dejando casi desiertos los arenales de Poniente y San Lorenzo, llenos de usuarios al inicio del fin de semana. Fueron pocos los valientes que se negaron a desperdiciar el domingo en casa y trataron de aprovechar los pocos rayos de sol del día.

En Oviedo, también las terrazas se convirtieron en alternativa, en la jornada grande de las fiestas de la Ascensión. En la plaza de La Escandalera, una mujer entendió que la fuente era el lugar más idóneo para refrescar a su perro.

En Infiesto, el área recreativa anexa al santuario de la Virgen de la Cueva se convirtió en espacio de descanso y avituallamiento. Enrique Sabino Menéndez, Rubén Hinojosa y Begoña Menéndez, de Pola de Siero, lo eligieron como destino para comer y pasar la tarde "porque se está muy fresco y los niños pueden correr por el prado y refrescarse en el río". "La pena es que aún no estén abiertas las piscinas", puntualizaron.

"El sábado, que estaba trabajando, solazo; hoy [por ayer], que puedo aprovechar, aquí estoy vestido con abrigo", sentenció la avilesina Irene Mielgo, que caminaba por el paseo de Salinas con su pareja, Carlos Cao (del Entrego). "En Asturias, pronto aprendes que cuando hace bueno no puedes dejarlo para mañana", señaló el hombre. Sara Cano y Marta Ferreras son de León, pero saben que Asturias es así: "No podemos quejarnos de fin de semana, aunque el último día nos toque ver la arena desde el paseo. Lo hemos disfrutado".

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