28 de junio de 2019
28.06.2019

Los sanitarios asturianos sufrieron 243 agresiones en 2018, 43 de ellas físicas

La Policía aconseja denunciar todos los ataques que se registran en los centros de salud y hospitales, que aumentaron un 15 por ciento en un año

28.06.2019 | 01:16
El comisario Juan Luis Enrile, durante la charla que impartió en el HUCA.

La Policía anima al personal sanitario a denunciar las agresiones que sufre en el desempeño de su labor profesional. El Servicio de Salud del Principado (Sespa) contabilizó al cierre del pasado año 243, de las que 43 fueron físicas. La denuncias de todos los ataques fue una de las recomendaciones que formuló el comisario Juan Luis Enrile en la charla informativa que impartió ayer en el salón de actos del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), dentro del programa promovido por los fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en colaboración con el sindicato CSIF.

El consejo de denunciar las agresiones tiene su motivación en que ni siquiera llegan a formalizarse el 75 por ciento de los ataques que tienen lugar en los centros de salud y hospitales. Un comportamiento agresivo que creció un 15 por ciento, a tenor de las cifras que se manejan en la sanidad pública asturiana, ya que un año antes, en 2017, se habían contabilizado 211 denuncias. Felipe Piedra, delegado del sindicato CSIF que sufrió uno de esos ataques hace algo más de tres años, planteó la conveniencia de preservar la identidad de los profesionales que dan el paso de formalizar la denuncia, como una manera de allanar la presentación de las mismas.

La charla informativa sobre agresiones en la sanidad reunió en el salón de actos del HUCA a algo más de 300 profesionales de la sanidad pública de Oviedo. La instalación de un aplicación informática en todos los ordenadores de la sanidad pública regional, que sirva de "botón de pánico" para denunciar posibles situaciones de riesgo, fue uno de los asuntos tratados en la charla.

Asimismo, se planteó la posibilidad de hacer una reordenación del mobiliario de las consultas y otras estancias sanitarias, de tal forma que el personal esté más cerca de la puerta para poder salir antes, en caso de amenaza de agresión. Por su parte, el personal sanitario asistente preguntó acerca de si una grabación realizada por el profesional con su móvil tiene validez como prueba en el caso de que la agresión llegue a una vista judicial, una situación que, según se dijo, depende del criterio del juez de turno.

Las charlas informativas, en las que también participará la Guardia Civil en los hospitales de Cangas del Narcea y Arriondas, continuarán a partir del próximo mes de septiembre.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Lo último Lo más leído