08 de julio de 2019
08.07.2019

El PSOE avisa a Podemos de que sus propuestas ignoran la realidad financiera del Principado

La FSA reactiva los encuentros para la investidura "con voluntad de diálogo, pero con los pies en la tierra": "Un acuerdo no puede ser una carta a los Reyes"

08.07.2019 | 01:07
Adrián Barbón y la portavoz de Podemos, Lorena Gil, durante su encuentro de la semana pasada.

Por debajo de la mutua disposición al diálogo, y por detrás de la mano tendida entre el PSOE y Podemos pervive cierta sensación de que para completar el gesto con un apretón de manos va a haber que salvar unas cuantas distancias. El PSOE asturiano lanza a partir de hoy la caña de los apoyos para la investidura de Adrián Barbón como presidente del Principado con algún recelo respecto a "las ideas que hemos conocido de Podemos por los medios de comunicación".  El diálogo prioriza como interlocutores a la formación morada e IU, sabiendo que el respaldo de la coalición no basta para alcanzar la mayoría absoluta y la elección en primera votación y que conseguir el de Podemos a lo mejor cuesta. En una carta remitida estos días a la militancia socialista, la Comisión Ejecutiva de la Federación Socialista Asturiana (FSA) evalúa lo que ha leído respecto a las peticiones de Podemos con la sensación de que "parece un listado de intenciones o propuestas que no tienen en cuenta ni la situación financiera del Principado ni menos aún la capacidad presupuestaria de nuestra comunidad autónoma".

En un aviso que suena mucho a las fricciones negociadoras del pasado reciente, a los socialistas les parece que los morados piden por encima de sus posibilidades, o de las del presupuesto. La carta no concreta dónde, pero el documento de "temas iniciales para una negociación de investidura" elaborado como hoja de ruta por la formación morada incluye además de la oficialidad del asturiano la escuela infantil y la Universidad gratuitas, un sensible incremento de profesionales y servicios para la sanidad pública, una renta de ciudadanía con elevación del salario social a seiscientos euros u otra "de repoblación en la zona rural". El PSOE asturiano reacciona prometiendo una "posición clara como fuerza de gobierno de Asturias" y una declaración de intenciones que suena a advertencia: "Toda la voluntad de diálogo, pero con los pies en la tierra". Un acuerdo, reincide la misiva socialista, "no puede ser una carta a los Reyes Magos, sino un planteamiento serio, pegado a la realidad y consciente de los recursos públicos de los que disponemos".

El mensaje de los socialistas a sus afiliados reincide en la "disposición total a dialogar" no sólo para la investidura, sino pensando en "toda la legislatura", y redondea las premisas de partida con la certeza repetida de que "no podemos permitirnos" que el mandato que comienza "sea una mala copia del anterior, donde el bloqueo fue la palabra que más veces se repitió".
Además de la fase de aproximación al diálogo de investidura, la comunicación interna pasa revista a las etapas que ha cubierto el calendario político desde las elecciones del 26M, empezando por las 53 alcaldías socialistas, con mención a la ruptura de la edil de IU del pacto de no agresión municipal en Llanes, y por la negociación de reparto de los puestos en la Mesa de la Junta, primer asalto en el enfrentamiento con Podemos. La interpretación del desencuentro que la dirección socialista hace para sus afiliados dice que querían una composición "plural y diversa" –reservando siempre dos plazas para el PSOE– y que el rechazo de la formación morada a ampliar de cinco a seis los puestos del órgano de gobierno de la cámara obligó al Grupo Socialista "a elegir entre apoyar a IU o Podemos, optando por IU". En la política asturiana, sigue el texto, existe la sensación de que la formación morada "nos quiso llevar a tener que tomar esa decisión, porque querían dejar fuera de la mesa a IU". Ellos escogieron a la coalición –por aquello de ser un socio más cómodo y tradicionalmente colaborador, llegaron a reconocer–, pero ofrecen como prueba de su voluntad de acuerdo con Podemos la constancia de que la semana pasada repitieron la oferta de ampliar la Mesa para acoger a los morados y éstos la volvieron a rechazar.

El caso es que van a desencuentro por semana, y que la secuela de aquel primer enfrentamiento por la Mesa indispuso después de nuevo a Podemos con el PSOE a cuenta del reparto de medios, personal y dinero para echar a andar la Junta de la undécima legislatura. "En materia de espacios", defiende la FSA ante los suyos, "el PSOE vuelve a ser el partido más generoso, pues renuncia a una parte importante del  que, proporcionalmente, le correspondería" en el Palacio de la Junta y ofrece a Podemos una superficie "mayor" de la que le tocaría por su resultado electoral. Vuelve a defender por proporcional su propuesta de reparto de asesores y personal al servicio de los grupos, añadiendo la sensación de que "nos sorprende muchísimo la airada reacción de Podemos, que –en la pasada legislatura– con nueve diputados tenía siete asesores y ahora, con cuatro diputados, ataca un reparto que le da tres".

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