11 de julio de 2019
11.07.2019

Así debes comprar y preparar los alimentos en verano para comer bien y evitar intoxicaciones

Los veterinarios asturianos lanzan sus recomendaciones para adquirir, transportar, cocinar y conservar los alimentos con altas temperaturas

11.07.2019 | 17:57
Así debes comprar y preparar los alimentos en verano para comer bien y evitar intoxicaciones

Del mismo modo que el tipo de alimentación no es la misma en verano que en invierno, la compra, preparación y conservación de los alimentos tampoco puede ser la misma. Las altas temperaturas pueden contribuir a la contaminación de los alimentos y, por eso, el Colegio de Veterinarios de Asturias ha lanzado una serie de recomendaciones para que la alimentación en verano sea "seguro" y evitar, en la medida de lo posible, el desperdicio alimentario, que en España alcanza los 25 millones de kilos al año.

La compra

Según las recomendaciones del Colegio de Veterinarios de Asturias, en verano es mejor comprar poco y más a menudo. La mejor forma de combatir la degeneración de un alimento es preservando la cadena de frío, por lo tanto y una vez en el establecimiento, debemos elegir primero los alimentos que no necesitan frío, seguidos de los alimentos refrigerados y en último lugar los congelados. Si la compra no se hace en un solo establecimiento, debemos planificar la ruta a seguir de manera que los alimentos que necesiten temperatura de refrigeración o congelación sean los últimos.

Cuando vayamos a colocar los alimentos en el carrito de la compra, al igual que al guardarlos en bolsas, deberemos tener presente que los alimentos se deben mantener lejos de los productos tóxicos (productos de limpieza, insecticidas, etc) y que la carne y el pescado no deben colocarse encima de otros alimentos, por el riesgo de que pierdan jugos y estos vayan a la superficie de otros alimentos. Los productos fríos se colocarán juntos, ya en el carrito, para que en la espera en caja, la temperatura se mantenga lo más fría posible. Es aconsejable llevar bolsas isotérmicas para poner los alimentos congelados y los refrigerados y así asegurar que no se producen fluctuaciones de temperatura extremas que pongan en riesgo el producto.

De igual modo, es aconsejable llevar la compra desde la tienda a casa en el menor tiempo posible. Mantener los alimentos refrigerados o congelados a temperatura ambiente durante mucho tiempo es someterlos a factores de riesgo innecesario.

Colocación en la nevera

La colocación de alimentos es importante. Debe seguir la regla "lo que entra primero, sale primero", es decir, los alimentos que acabamos de comprar los pondremos detrás de los que ya tenemos, para así consumir antes los que hace más tiempo que esperan en la despensa o en la nevera.

Dentro del frigorífico, carnes, pescados y platos preparados irán a la zona más fría, y verduras y frutas a la más templada. Es aconsejable conservar los alimentos crudos en las bandejas inferiores de la nevera y los cocinados en las superiores, ambos en recipientes; de esta forma y en caso de goteo, los primeros no podrán perjudicar a los segundos.

En la despensa, los alimentos deben almacenarse en recipientes que cierren bien, las latas deben están en buen estado y deberemos mantener la despensa limpia para evitar que aparezcan insectos. Las bolsas reutilizables también debemos recogerlas limpias y secas.

Cómo cocinar

La temperatura a la que debe someterse el alimento debe ser suficiente para que alcance un mínimo de 70° C en el centro del producto.

Especialmente en verano se recomienda cocinar muy bien los alimentos y no dejarlos crudos, evitando, por ejemplo, las carnes rojas que sangren o tortillas jugosas en las que abunde el huevo crudo. Por otro lado, los alimentos cocinados no deberían conservarse nunca a temperatura ambiente, siempre en la nevera, y tan solo se deben recalentar una vez, siendo preferible desecharlos si no se consumen.

A la hora de descongelar los alimentos, nunca se debe realizar a temperatura ambiente dejando los alimentos sobre la superficie de la cocina o en el fregadero, puesto que así se favorece el desarrollo rápido de las bacterias. Para descongelar los alimentos se recomienda siempre realizarlo en el frigorífico durante 24h o en el microondas utilizando la opción "defrost" o "descongelar". Una vez descongelados, deben cocinarse rápidamente y no se deben volver a congelar a no ser que sufra un cocinado adecuado antes de volver a congelarlo.

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