03 de agosto de 2019
03.08.2019

Probamos el nuevo servicio de coches eléctricos compartidos de Asturias: una buena idea a desarrollar

Así puedes conducir los nuevos vehículos

03.08.2019 | 15:08
Probamos el nuevo servicio de coches eléctricos compartidos de Asturias: una buena idea a desarrollar

Son las cuatro de la tarde de un viernes de agosto en Gijón. Aparcar es, como siempre que la Semana Grande está a la vuelta de la esquina, una misión casi imposible. No apetece sacar el coche de la plaza en la que lo has conseguido meter después de casi una hora dando vueltas. Pero hay que ir al centro a hacer recados y vas a necesitar un medio de transporte. ¿Cuál es la solución? Probar uno de los nuevos coches compartidos que acaban de lanzarse en Asturias y que una empresa del Principado ha empezado a explotar con medio centenar de vehículos en toda la comunidad. Abro la aplicación de Guppy, me registro (hay que hacer una foto del carné de conducir y además un selfie con la cámara frontal del móvil) y empiezo la búsqueda. Sobre un plano de Gijón me salen todos los coches disponibles y escojo uno que está detrás de mi casa. Lo reservo y voy hasta él.

La operatividad del servicio no puede ser más sencilla. No hay llave, ni tan siquiera contacto. Basta con ponerte delante del vehículo que has reservado y darle a "desbloquear". Las puertas se abren y ya puedes usar el coche. ¿Lo más difícil? Hacerse a conducir un automático (encima eléctrico). Hacer los "recados" por el centro se convierte en una tarea sencilla. Más si se tiene en cuenta que después de cuatro kilómetros y más de media hora con el coche el precio total a pagar no llega a los dos euros. Eso sí ¿dónde aparco en el centro? Vuelvo a tener varias opciones.

Finalmente dejo el coche en un aparcamiento en el que (según veo en la aplicación) tengo plazas libres. Pero también podría haberlo dejado en una zona azul para que lo coja otro usuario. Y todo sin pagar. Una vez fuera del coche tengo dos opciones: o lo dejo reservado unos minutos o lo "aparco" de forma definitiva y paso a pagar la tarifa correspondiente.

Una vez probado el servicio hay pros y contras. Lo mejor: es un sistema eficaz para reducir la contaminación (algo que en Asturias es ya un problema). Además permite ahorrar en aparcamiento y supone un aliciente para utilizar el transporte público (puedes dejar el coche eléctrico al lado de la estación de tren y luego coger la línea de Cercanías). También está bien que se haya pensado en detalles como en permitir que se cargue el teléfono dentro del coche. Lo negativo: son todavía pocos vehículos y a veces cuesta encontrar uno cerca. Pero esto sólo es el principio. Un buen principio.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook