04 de agosto de 2019
04.08.2019

"Aprendí lo que era la solidaridad en las Cuencas", afirma el Padre Ángel

El sacerdote presenta su nuevo libro en el día de Mieres de la Feria: "Siempre soñé con abrir una iglesia para los necesitados"

03.08.2019 | 23:24

Aunque el Padre Ángel promueve proyectos solidarios por todo el mundo, cuando echa la vista atrás siempre encuentra en Mieres el origen de su vocación. "La solidaridad yo la mamé en Mieres; vi a las mujeres de mi pueblo abrir sus casas para los hijos de los mineros que había muerto en la mina", explicó el sacerdote ayer en el acto de "Mierenses Solidarios" de la Feria de Muestras, que tuvo como uno de sus actos centrales la presentación de su libro "Un mundo mejor es posible".

La infancia del Padre Ángel estuvo marcada por niños huérfanos y esposas viudas. "Morían muchos mineros y sus familias se quedaban sin ingresos. Yo siempre digo que nunca hubo tanta solidaridad como ahora, pero también debo decir que Mieres la mostró siempre. La puertas se abrían para estos niños y estas madres abandonadas; los mierenses hemos llevado desde la cuna la solidaridad a flor de piel", aseguró. Su forma de devolver parte de esa bondad adquirida vino más tarde, cuando las minas se vaciaron y, con ellas, buena parte del concejo de Mieres. Hace años, conversando con el alcalde de por entonces, el Padre Ángel descubrió que los presupuestos municipales dependían, en gran parte, de la población de cada concejo. "Claro, yo estaba viendo que Mieres se me estaba desangrando, así que monté una campaña con Víctor Manuel y otros artistas importantes para volver a empadronarnos allí y que la cosa reviviese un poco", explicó. Acabó, reconoce, "viniéndose arriba". "Vine a Gijón a proponérselo a Paz Fernández Felgueroso, que por entonces era alcaldesa. No me puse de rodillas, pero sí a sus pies. Claro, me dijo que me parecía muy bien que lo hiciese yo, pero que si la obligaba a hacerlo a ella acabaría con su carrera", recordó entre risas.

La presentación del libro se organizó a modo de debate abierto con el alcalde Aníbal Vázquez, la organizadora Dolores Olavarrieta y Félix Baragaño, de la Cámara de Comercio. El primero le preguntó "de dónde sacaba la gasolina" para emprender tantos proyectos solidarios casi de forma simultánea. Y el Padre Ángel volvió a referirse a Mieres: "Me queda todavía mucha gasolina en reserva de las cuencas". Recordó, sin embargo, que la misma pregunta se la hacían mucho a su amiga María Teresa de Calcuta: "Ella siempre decía que cuando abrazas y besas a los más pobres, cuando sientes que puedes hacer el bien por los demás, la fuerza que recibes a cambio es mucha. Siempre me preguntan si uno nace bueno y se hace bueno. Yo digo que me crié con niños de la cuenca y que lo teníamos que compartir todo, que era bien poco. Todo viene de ahí". En respuesta a Olavarrieta y Baragaño, que le preguntaron por su iglesia de San Antón en Madrid, también se mostró claro: "Siempre soñé con tener una iglesia abierta para los necesitados; tardé más de 70 años en lograrlo, pero mereció la pena".

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