10 de agosto de 2019
10.08.2019

Identifican variedades de vid de hace 217 años a través de su ADN

La asturiana Carmen Martínez lidera una investigación que permitirá conocer el origen del cultivo en España y sus plagas

10.08.2019 | 01:30
Carmen Martínez.

El grupo de viticultura de la Misión Biológica de Galicia (CSIC), que dirige la científica asturiana Carmen Martínez Rodríguez, ha logrado identificar, mediante técnicas de ADN, cuatro variedades de vid con 217 años de antigüedad. El material analizado corresponde al herbario más primitivo del mundo, el de Simón de Rojas Clemente, de 1802 y conservado en la actualidad en el Real Jardín Botánico de Madrid. Esta colección con plantas secas de uva nunca antes había sido objeto de estudio. La investigadora canguesa -es natural de Carballo- explica que este trabajo permitirá indagar sobre el origen de variedades de vid autóctonas históricas. Entre las que se encuentran por supuesto las asturianas, las cuales recuperó años atrás la propia Martínez.

"Al tratarse de las muestras más antiguas de las que se dispone -el siguiente es el herbario de Vassal (Francia) de los años 1870-1880-, se podrían sacar conclusiones sobre el origen de algunas variedades, la antigüedad de su cultivo en España, su posible evolución y su relación con las cultivadas actualmente", explica la asturiana en la investigación publicada en las revistas científicas "American Journal of Enology and Viticulture" y "ARBOR". Asimismo, el estudio abre la puerta a analizar la influencia de la llegada a España y al resto de Europa de enfermedades de la vid "completamente desconocidas en su momento y que transformaron por completo el devenir de este cultivo en todas las regiones vitícolas conocidas".

Una de las aportaciones más valiosas de este estudio es el empleo de técnicas de ADN para identificar variedades de hace más de 200 años. En las últimas décadas se ha avanzado enormemente en el desarrollo de metodologías en las que está especializada la bióloga canguesa que permiten usar el ADN histórico y convertir "las colecciones museísticas y los herbarios en fuentes de material para estudios genéticos y genómicos". En esta ocasión, el grupo de viticultura de la Misión Biológica de Galicia, dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, ha colaborado con investigadores franceses dirigidos por el doctor Boursiquot. Ambos grupos firmaron en 2014 un acuerdo para establecer con detalle cómo usar material patrimonio del estado español y emplear sólo 1 cm2 de cada muestra para disminuir al máximo el impacto que supone cortar un trozo del herbario.

El CSIC destaca la importancia del legado de Simón de Rojas Clemente, que inició el estudio del ADN de la vid. "Prácticamente todos los parámetros que estableció Clemente en su método científico continúan utilizándose en la actualidad", detalla Carmen Martínez. La investigadora diseñó recientemente una bebida saludable (un agua) con sabor a uva y sin alcohol, elaborado a partir de residuos vitivinícolas de una variedad de uva blanca gallega. El producto ya se comercializa en Asia.

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