16 de agosto de 2019
16.08.2019
El futuro de la enseñanza superior y de la investigación en la región

Asturias vuelve a la élite mundial al situar su Universidad entre las 500 mejores

El Rector pide "ayuda" al Principado para captar proyectos europeos tras mejorar la posición de la institución académica en un prestigioso ranking

15.08.2019 | 23:39
Asturias vuelve a la élite mundial al situar su Universidad entre las 500 mejores

Asturias entra en la élite académica mundial. El prestigioso ranking de Shanghai, que analiza la excelencia investigadora de los campus, ha situado a la Universidad de Oviedo entre las 500 mejores del planeta. Una posición a la que no había conseguido subir desde 2003, año en el que la Universidad de Jiao Tong inició la clasificación. Entre 2004 y 2016, la institución asturiana ni siquiera entró en el listado -incluye el top 1.000- y en 2017 y 2018 se situó entre las 600 primeras. Con lo cual "el salto" dado este año es "importante", valora el Rector, Santiago García Granda, al haber adelantado a un centenar de universidades. La de Oviedo, además, es una de las trece instituciones más destacadas de España, según el ranking. La investigación asturiana está al mismo nivel que las de Valencia, Sevilla, Islas Baleares, País Vasco o Zaragoza.

Aunque el Rector insiste en que las clasificaciones "hay que verlas con mucho cuidado, lo mismo si caes como si progresas", la posición de la Universidad de Oviedo evidencia un "progreso". "El mérito es añadido teniendo en cuenta que las condiciones de financiación son muy bajas, tanto a nivel de España, con recortes aún no recuperados, como en Asturias, donde no tenemos la atención que deberíamos", subraya.

Santiago García Granda, quien se muestra esperanzado con la reciente creación de la Consejería de Ciencia, Innovación y Universidad, sostiene que la financiación del Principado de los programas de investigación deberían alcanzar "los 25 millones de euros" cuando en la actualidad no superan los 7. Pese a ello, "estamos por delante de universidades de mayor tamaño y mayor apoyo económico por parte de sus comunidades", resalta. "Si la nueva Consejería nos ayudase a captar más proyectos europeos y a potenciar la colaboración con la empresa privada, a lo mejor podríamos estar en un futuro entre las 300 mejores", agrega el Rector.

El Ranking Académico de Universidades del Mundo 2019 (ARWU, por sus siglas en inglés) lo encabeza desde hace 16 años la estadounidense Harvard. La clasificación tiene en cuenta parámetros de calidad como número de publicaciones en revistas internacionales de prestigio reconocido -con especial atención a "Science" o "Nature"- y el número de citas de los trabajos. La Universidad de Barcelona es la única española entre los puestos 150 y 200. Por debajo, entre el 200 y el 300 figuran la Autónoma de Barcelona, la Complutense, Granada y Valencia; y entre el 300 y el 400, la Autónoma de Madrid y la Pompeu Fabra. Entre la posición 400 y 500 están la Politécnica de Valencia, Oviedo, Sevilla, Baleares, País Vasco -en 2017 estaba en el top 400- y Zaragoza. En total, en el ranking entran 38 universidades del país.

La subida en el estudio hará a la Universidad de Oviedo "más atractiva" de cara a formar consorcios europeos con otras instituciones, hoy en día claves para ser competitivas. "Las universidades miran la posición de sus colaboradores para unirse, así que el resultado en este ranking es positivo", señala García Granda. El Rector cree que el ascenso se debe a la "cifra récord de dinero destinado a investigación dentro del presupuesto -un millón-, a la promoción del profesorado, al rejuvenecimiento de la plantilla, a la reducción en el número de docentes asociados y a una mayor colaboración entra la Universidad y su entorno social".

Esta opción de elegir materias de cualquier grado para mejorar la formación daría una solución a carreras con escasa demanda, por lo general de la rama de Humanidades. Por ejemplo, un estudiante de Medicina quiere mejorar su nivel de inglés matriculándose en una asignatura de Estudios Ingleses. O un alumno de ingeniería quiere saber más sobre emprendimiento y se apunta a una asignatura de Administración y Dirección de Empresas (ADE). Pero, en principio, el rector de la Universidad de Oviedo no tendría inconveniente en aumentar el número de plazas de estudios más solicitados si la iniciativa funciona finalmente.

Santiago García Granda, rector de la Universidad de Oviedo. | JUAN PLAZA

En los últimos meses, un comité de expertos, también formado por empresarios, ha analizado nuevas titulaciones para las cinco ramas del conocimiento: Arte y Humanidades, Ciencias, Ciencias Sociales y Jurídicas, Ciencias de la Salud e Ingeniería y Arquitectura. Una de las peticiones de las organizaciones empresariales es crear "perfiles personalizados", a lo cual contribuiría, según Santiago García Granda, la formación universitaria dual y las titulaciones a la carta. Entre los nuevos estudios que se barajan están el disputado grado de Actividad Física y del Deporte, que se disputan Mieres, Gijón y Oviedo, el de Ciencia e Ingeniería de Datos, Criminología y el doble grado de Informática y Matemáticas. También los másteres de Envejecimiento, Salud y Calidad de vida e Intervención Sociosanitaria y Sociolaboral.

Con respecto a la puja de los ayuntamientos por el grado de Deportes, Santiago García Granda insiste en que las titulaciones "no se venden" y que será la Universidad quién decida la ubicación más adecuada de acuerdo a sus intereses. Según los últimos datos, implantar la titulación en Mieres costaría un millón de euros frente a los 10 que supondría montarlo en Gijón o en Oviedo.

Elecciones en 2020

La presentación del plan estratégico de grados coincidirá con el inicio del nuevo curso académico, que vendrá marcado por la carrera al Rectorado. Las elecciones serán en 2020. Santiago García Granda aspira a repetir otros cuatro años al frente de la institución académica asturiana: "Tengo la ilusión intacta, sigo con la misma ilusión que al principio". El catedrático de Química Física se medirá, si no salen más competidores, con el constitucionalista Ignacio Villaverde, que aglutina al sector crítico con su gestión.

Las elecciones de 2016 fueron especialmente reñidas con cuatro aspirantes: además de García Granda, el catedrático de Psicometría José Muñiz, el catedrático de Bioquímica y Biología Molecular Pedro Sánchez Lazo y el catedrático de Química Analítica Agustín Costa. Después de tres años largos en el sillón de mando, Santiago García Granda resalta como principales logros de su equipo "una mayor participación y apertura de los órganos de la Universidad, una mayor seguridad para la carrera universitaria, el impulso de iniciativas nuevas y una mayor conexión con la sociedad". Eso sí, "creo que nos seguimos vendiendo muy mal", indica.

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