07 de septiembre de 2019
07.09.2019

Los partidos hacen votos por "una justa financiación" y en defensa de la industria

Las formaciones de la derecha diversifican sus mensajes: el PP exige al Ejecutivo regional "liderazgo", Ciudadanos pide a Barbón que no repita errores del pasado", Foro insta a "no hacer política de avestruz" y Vox carga contra la llingua

07.09.2019 | 01:03
Vista del hemiciclo durante el Pleno del Día de Asturias, ayer.

La unión por encima de las siglas políticas para defender una financiación autonómica "justa y solidaria", la alerta para preservar el ADN industrial como fuente de empleo y la alerta para frenar el declive demográfico de la región fueron los mensajes que ayer unieron a los siete partidos de la Junta General en el pleno institucional del Día de Asturias. El protocolo no impidió que varios partidos exigieran ya al presidente del Principado, Adrián Barbón, pasar de la política de gestos a las decisiones en una sesión donde los grupos tuvieron palabras de apoyo para la plantilla de Vesuvius y en la que el PSOE y Podemos dejaron patente los reproches que les separan de un acuerdo que evitar que se repitan las elecciones generales.

Marcelino Marcos Líndez aprovechó su rol de anfitrión como presidente del Parlamento para pedir que se mantenga el espíritu de los padres de la autonomía, cuando se eligió la fiesta regional el 8 de septiembre como símbolo "de cohesión y reconciliación de todos los asturianos". Marcos Líndez fijó como la prioridad para la región conservar "una industria fuerte y competitiva", por lo que llamó al conjunto de los partidos a "estar muy alerta ante cualquier signo de debilidad" y señaló el peligro del nacionalismo, con su "enorme potencia política", como "un virus" para el que extendió su propia receta, "la vacuna de solidaridad".

La portavoz socialista Dolores Carcedo emplazó a todos los partidos a que "la discrepancia política, legítima y necesaria, no impida dar pasos adelante ante temas en los que nos jugamos mucho. Asturias está en plena transformación y nadie puede quedarse al margen". Y sobre el cierre de Vesuvius en Langreo aseguró que "no se escatimarán esfuerzos desde el Gobierno de Asturias y desde el central. Los mayores puntos de fricción de su discurso fueron con Podemos, cuya portavoz, Lorena Gil, había arremetido contra Pedro Sánchez: "Estamos perdiendo el tiempo, asfixiados por el humo del malentendido relato (...) Prefiere ir a elecciones que gobernar ya", dijo tras recordar la máxima de Baltasar Gracián sobre el valor del tiempo. Carcedo tomó nota desde su escaño y dio réplica: "Hay partidos que se dedican al bloqueo permanente y a impedir la formación de un Gobierno progresista. Y hoy nos hablan de la construcción de relatos los que son verdaderos especialistas en la materia", afeó la portavoz socialista, quien lamentó que "este país lleva mucho tiempo entumecido por un bloqueo que no beneficia a nadie".

Teresa Mallada, portavoz del PP, primer grupo de la oposición, se comprometió a "tender la mano en cuestiones capitales para Asturias como la industria, la fiscalidad, el reto demográfico o las principales infraestructuras, incomprensiblemente pendientes" pero exigió a Barbón "liderazgo y garra en la defensa de nuestros intereses" porque "las circunstancias obligan cuanto antes a pasar de las musas al teatro". La parlamentaria popular, en clave nacional, exigió a los partidos de la izquierda "una profunda reflexión" tras cuatro meses de "regates cortos e intereses particulares".

Cargas de profundidad

Las mayores cargas de profundidad al nuevo Gobierno regional, al completo en su bancada, llegaron de Podemos y Ciudadanos. Lorena Gil, la portavoz del partido morado, sostuvo que la amenaza sobre la factoría langreana de Vesuvius "es una excelente oportunidad para poner a prueba los discursos del Gobierno y su capacidad de convertir las palabras en hechos". Gil quiso distanciarse del "mensaje fuerza" en los primeros discursos de Barbón. "En Asturias se intenta instalar una burbuja de optimismo obligatorio, que trivializa cualquier dato negativo (...) Y Asturias necesita decisiones, no relatos", dijo.

La portavoz del partido naranja, Laura Pérez Macho, retó al Ejecutivo de Barbón "a no repetir los errores y excesos" del pasado, que desembocaron en el "caso Villa" cuando, recalcó, "políticos trasladaron a la oficina de un caudillo sindical decisiones que condicionaron el futuro de una generación entera". Mirando al futuro, afirmó que Asturias necesita "un proyecto económico, ambiental y de relaciones con España y con Europa".

Ángela Vallina, la portavoz de Izquierda Unida, pidió al Gobierno autonómico que "defienda una financiación suficiente y equitativa, donde los intereses partidistas del juego político nacional no tengan cabida", expresó su deseo de que "esta sea la legislatura de la oficialidad" y apeló a las ayudas de Europa frente a la descarbonización.

Adrián Pumares, portavoz de Foro, pidió "afrontar y mirar de frente los grandes problemas de Asturias. Ya son demasiado viejos (...) Ni el Parlamento ni el Gobierno pueden hacer el avestruz". Y planteó "mejorar la imagen de Asturias con la celebración Covadonga 2022". Su homólogo de Vox, Ignacio Blanco, afirmó que "hoy es día de hablar de nuestras tradiciones como pueblo", al recordar la celebración mariana del 8 de septiembre, y aprovechó para volver a la carga contra la oficialidad del asturiano: "La tradición no debe ser adoración de cenizas, unas cenizas que pretenden adorar algunos, como el presidente asturiano, mediante la imposición de un dialecto español de laboratorio, llamado llingua".

Afuera, a las puertas de la Junta General, el colectivo "Memoria y República" (FAMYR), reclamaba un reconocimiento institucional para los antifascistas asturianos al son del "Anda jaleo".

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