09 de septiembre de 2019
09.09.2019

Barbón, feliz "en el barullu"

El presidente del Principado saludó a cientos de personas, se fotografió decenas de veces y echó parrafadinas con casi todos los que le salieron al paso en el Día de Asturias, en Cabrales

08.09.2019 | 23:38

"¿Y ahora, a dónde vamos?", preguntó un acompañante al presidente del Principado, Adrián Barbón, que acababa de salir del Ateneo Cabraliego de visitar una espectacular exposición de fotografías de los Picos de Europa tomadas por el guía de montaña local y "sensei" (maestro) de karate Alfredo Fernández. "Pues vamos al barullu", respondió al instante el jefe del Ejecutivo. Porque Barbón en el "barullu" está en su salsa. Feliz. Ayer, con motivo del Día de Asturias, en Carreña primero y en Arenas después, saludó, saludó, saludó y volvió a saludar. Apretones de manos, besos, abrazos y una parrafadina con casi todo el que le salía al paso. Le pidieron un sinfín de veces que posara para fotos y para selfies, niños y mayores, familias enteras... y a nadie dijo que no, ni siquiera a alguien que apareció disfrazado de ratón tocado con una montera picona.

Con un productor de miel Barbón departió sobre la avispa asiática. Le preguntó si les estaba perjudicando mucho. "Muchísimo", contestó su interlocutor. El Presidente prometió poner todos los medios posibles para luchar contra la especie invasora.

Escuchó las quejas de los productores de queso de Cabrales presentes en el mercado tradicional del Día de Asturias, muy molestos porque les situaron fuera de la plaza del Castañéu, sobre la que gravitó la jornada. Andrea Fernández, la quesera que se impuso en el certamen del cabrales de este año y cuya pieza ganadora se vendió a 20.500 euros, récord Guinness, tenía claro que "algo" había fallado. Primero, no se anunció debidamente la celebración en Cabrales de la jornada, y segundo, se apartó a los productores locales, en beneficio de los foráneos. El resultado, muy poca venta. Y eso que el queso de esta elaboradora recibió las alabanzas no solo del Presidente y de la consejera de Educación, Carmen Suárez, sino de otros muchos visitantes, como los vizcaínos de Galdácano Laura Macarro y Javi Ruiz, que destacaron su cremosidad: "parece queso de untar, está muy bueno", aseveró ella.

El Presidente atendió, incluso, el ofrecimiento de dos jóvenes estudiantes, primas entre sí, Alejandra y Lucía Pardo, que vendían lotería de Navidad para recaudar fondos para un viaje de estudios. Les compró dos papeletas, ocho euros y dos de donativo, del número 7.764. "Ahora que toque", deseó Barbón.

Barbón, que había asistido a la misa del Día de Asturias en Covadonga de traje y corbata, se cambió en un santiamén, y llegó a Cabrales pocos minutos después de abandonar el santuario con vaqueros, zapatillas deportivas, sin corbata y con otra americana. De sport.

Barbón, acompañado por la ministra de Sanidad, Luisa Carcedo; su vicepresidente, Juan Cofiño; la ya citada Carmen Suárez; el presidente de la Junta General, Marcelino Marcos; la secretaria de Organización de la FSA y diputada, Gimena Llamedo, así como otros varios dirigentes locales, comarcales y regionales del PSOE, inició su peregrinaje por Cabrales en la capital del concejo, Carreña. Allí fue recibido por el alcalde, José Sánchez, y disfrutó de una primera interpretación del corri corri, un baile (o danza) que a Barbón, según afirmó, le encanta. En Carreña quiso aclarar que el Día de Asturias se celebraba "en Cabrales". Y lo hizo para terciar en la polémica que llevó a decenas de vecinos de Carreña a protestar porque la mayor parte de los actos se celebraran en la vecina localidad de Arenas.

Tras comer en el restaurante Covaciella de Carreña, Barbón se acercó a Arenas, justo cuando se fotografiaban junto a unas enormes letras que formaban la palabra Asturias tres generaciones de una familia gijonesa y parraguesa: Ramiro, César y Eva Fernández y Tomasa y Aurelia de Dios. Son habituales del Día de Asturias. Acuden siempre porque son "asturianos de pura cepa". Palabra de Ramiro.

Mientras seis noruegos de turismo por Asturias devoraban tortos veganos de Pili Vega, Barbón y el regidor cabraliego se pararon a hablar un rato con dos veteranas, Dolores Antón y Lucinda Díaz. Entre las dos suman 176 años y tienen la misma edad. Como la primera dijo ayer tras saludar al Presidente, "el que sepa de números que eche la cuenta". En la plaza del Castañéu, Barbón y su séquito disfrutaron por segunda vez de la interpretación del corri corri, baile ancestral de Arenas, que fue declarado el pasado mes de junio bien de interés cultural (BIC) de carácter inmaterial, el primero de Asturias en obtener ese reconocimiento. Además del Mercáu tradicional, Carreña acogió ayer el torneo de bolos en la calle "Virgen de la Salud, la muestra y talleres de labores tradicionales "Desfaciendo maíz", una masterclass de escanciado de sidra, juegos tradicionales con el grupo "6 Conceyos", una exhibición de deporte rural a cargo del club Equipo Monte Areo de Guimarán, un concierto de tonada, otro de Héctor Braga y un tercero, ya por la noche, de Marisa Valle Rosso.

Además, hubo durante el fin de semana otros conciertos, teatro, talleres, actuaciones folklóricas; visitas guiadas a la quesería de Maín, la cueva-museo de la Fundación Cabrales y la iglesia de Santa María de Llas; una exposición sobre costumbres y tradiciones, y rutas de montaña por el concejo. También se proyectaron los cortometrajes "Entaina" e "Historia de una casualidad", con la presencia de su director, Alberto Pardo.

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