04 de octubre de 2019
04.10.2019

La Universidad elabora el primer mapa geomorfológico de la Sierra del Aramo

Los investigadores identifican la Cuesta de Riosa y La Coruxeda-Las Xanas como lugares para el "aprovechamiento geoturístico y educativo"

04.10.2019 | 14:48
La Universidad elabora el primer mapa geomorfológico de la Sierra del Aramo

Personal de investigación de la Universidad de Oviedo ha plasmado por primera vez el relieve de la Sierra del Aramo en un mapa geomorfológico con su correspondiente memoria explicativa. La utilización de la metodología de representación cartográfica francesa garantiza una correcta expresión del relieve para su posterior uso en planificación territorial y gestión de riesgos naturales. El mapa, que ha visto la luz en la revista Journal of Maps, muestra la importancia de los procesos nivo-periglaciares (generados por la nieve y los ciclos de hielo-deshielo) en esta unidad de montaña de altitud media, así como de los movimientos en masa (deslizamientos de enormes dimensiones). Igualmente, destaca la riqueza de formas kársticas, tal y como corresponde a un macizo calcáreo de esta entidad.

El equipo investigador ha identificado la Cuesta de Riosa y La Coruxeda-Las Xanas como lugares para el aprovechamiento geoturístico y educativo sostenible en el contexto de una futura zona protegida oficialmente, toda vez que alcanzan una valoración global sobresaliente. Esta conclusión es el resultado de la valoración del patrimonio geomorfológico de la Sierra del Aramo a partir de la delimitación y evaluación de Lugares de Interés Geomorfológico (LIGm). En este caso, la investigación ha sido publicada en la revista Investigaciones Geográficas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

En este sentido, Salvador Beato Bergua, uno de los investigadores que ha liderado el trabajo, señala que "los elementos geomorfológicos constituyen un componente esencial del patrimonio natural y deben jugar un rol importante tanto en las políticas de conservación como de aprovechamiento sostenible de los recursos naturales. Por esto, es necesario aplicar métodos para el conocimiento, diagnóstico y divulgación de dicho patrimonio".

La relevancia del tejo

Por otro lado, la amplia distribución del tejo (Taxus baccata) en diferentes comunidades vegetales y ambientes geoecológicos del Aramo ha sido analizada en el Boletín de la Asociación de Geógrafos Españoles. La investigación señala la participación del tejo en varias comunidades vegetales diferentes, tanto arbóreas como arbustivas (algunas difícilmente atribuibles a las asociaciones establecidas por la sociología vegetal), y su localización cartográfica, dado que no existen mapas sobre la distribución del tejo en estas asociaciones mixtas. El personal investigador subraya la necesidad de proteger este patrimonio, ya que "sufre diversas amenazas como el ramoneo por ungulados (se lo comen tanto animales herbívoros domésticos como salvajes) y la extracción de ejemplares, tal y como ha sido denunciado en varias ocasiones".
El estudio revela la presencia del tejo en la plataforma culminante, desde al menos la Edad del Bronce (3.400 años a. C.) indicando esta fecha como la de colonización por los grupos humanos de las cumbres del Aramo para la generación de pastos (los árboles fueron eliminados, incluidos los tejos). Esto viene a corroborar los datos aportados por la arqueología, también en la Sierra del Aramo, por ejemplo en las minas prehistóricas de Texeu.

El polen de tejo no aparece reflejado en ninguno de los análisis polínicos de Asturias que son los que han aportado la información, hasta la fecha, sobre la evolución de la vegetación en el pasado en relación a las comunidades humanas y los cambios climáticos. El uso de la pedoantracología (la búsqueda, identificación y datación de los carbones vegetales presentes en los suelos) demuestra que el tejo estaba aquí, por lo menos desde entonces, aunque no haya aparecido en los estudios de pólenes que llevan haciéndose desde mediados del siglo pasado. El tejo tuvo con toda probabilidad su mayor extensión en periodos más fríos mucho anteriores a la Edad del Bronce, pero únicamente tenemos esta fecha en Asturias.

Las investigaciones han estado a cargo de Salvador Beato Bergua, Miguel Ángel Poblete Piedrabuena y José Luis Marino Alfonso, del grupo i-Ge&ser de la Universidad de Oviedo. Además, Carmen Rodríguez Pérez, también del Departamento de Geografía de la Universidad de Oviedo, ha participado en el mapa publicado en Journal of Maps y Raquel Cunill Artigas de la Universidad Autónoma de Barcelona en el trabajo sobre los tejos.

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