20 de octubre de 2019
20.10.2019

"El paisaje, nuestra más valiosa herencia"

20.10.2019 | 01:01

Nos encontramos en un momento crucial para el medio rural asturiano, pieza clave de la identidad territorial de la región, que se debate entre la extinción o la supervivencia de una cultura bajo la cual se gestaron nuestras aldeas y sus paisajes. Un momento en el que los indicadores demográficos de dicho medio muestran una marcada pérdida poblacional, así como un importante envejecimiento de sus efectivos. Las generaciones jóvenes apuestan masivamente por desarrollar su vida y su actividad profesional en el ámbito urbano y, dentro de él, prioritariamente, en el área central asturiana, que polariza la práctica totalidad de la industria y gran parte del sector servicios. De esta manera, Asturias presenta una marcada dualidad social, económica y territorial entre el centro y las alas, y en este contexto, es prioritario buscar actividades que permitan fijar población en nuestros pueblos y aldeas. Solo esto garantizará el mantenimiento de nuestros paisajes (tan demandados por las personas que nos visitan), así como la pervivencia de los valores culturales que atesoran y una adecuada cohesión territorial.

La candidatura de Asiegu a "Pueblo ejemplar" buscaba precisamente esto, enviar un mensaje esperanzador para el medio rural de Asturias. Nuestro pueblo es en gran medida, o aspira a serlo, el prototipo de aldea del siglo XXI que se podría aplicar en el resto de Asturias, a la vez que un laboratorio en el que debemos seguir dando forma al modelo ideal de aldea posindustrial.

La concentración parcelaria desarrollada hace ya más de una década permitió acometer la reordenación del núcleo, dotándolo de dos rondas externas de circunvalación, así como de espacios para equipamientos públicos, algunos de ellos ya construidos como la cancha polideportiva y la bolera, y otros aún por materializar, como la futura plaza. Asimismo, gracias a la existencia de terrenos sobrantes de la concentración, se pudo construir en 2007 el Mirador Pedro Udaondo, que constituye uno de los más visitados de Cabrales, debido a sus espléndidas vistas de los Picos de Europa. Desde él podemos distinguir, entre las más altas cumbres de este imponente macizo montañoso, el icónico perfil del Picu Urriellu. Las vecinas y vecinos de Asiegu, con el apoyo y el consenso de la Administración autonómica y la local, fueron los promotores de estas medidas, aprovechando una actuación como la señalada para afrontar la modernización de los accesos y la dotación de infraestructuras singulares en el núcleo. Toda una labor de ordenación territorial perfectamente planificada desde y para la aldea. De estas iniciativas deriva el título de la candidatura, "Asiegu, aldea pensada".

Pero Asiegu cuenta con más fortalezas, como el carácter emprendedor de sus gentes. El pueblo ha sabido conjugar tradición e innovación como nadie, apostando por la modernización de la ganadería tradicional, el desarrollo de una industria agroalimentaria artesanal de calidad y la conjunción de ambos elementos con el turismo. Todo ello convierte de nuevo a Asiegu en referente de cómo deben de ser los sistemas productivos locales de aldea en el siglo XXI. En este sentido, además de una importante cabaña bovina de leche y carne, y de la pervivencia de rebaños de cabras autóctonas manejadas mediante técnicas de trasterminancia estacional entre en valle y el "puertu", hoy en día el pueblo cuenta con varias explotaciones agroganaderas que trabajan en producción ecológica. Destacan especialmente los 4 rebaños de oveja xalda existentes en Asiegu que, en conjunto, representan el 12% de la cabaña de esta raza autóctona en Asturias, así como la producción de manzanas de sidra. Asimismo, Asiegu cuenta con dos de las 28 queserías que componen la Denominación de Origen Protegida "Quesu Cabrales", así como una carpintería, un llagar y un establecimiento de restauración. Muchas de estas iniciativas están regentadas por jóvenes que han apostado por quedarse y trabajar en su pueblo. Y todo ello en una aldea que apenas cuenta con 76 habitantes.

Pero no podemos hablar de Asiegu sin referirnos a su paisaje, un recurso territorial de primer orden legado por nuestros antepasados. La más valiosa herencia cultural que este pueblo ha sabido poner en valor a través de una ruta geográfica en cuyo marco oriundos y visitantes pueden establecer un diálogo animado mientras degustan alguno de sus productos tradicionales de kilómetro cero.

Todo ello evidencia que esta aldea es mucho más que un escenario bucólico enclavado entre la vertiente Sur de la Sierra del Cuera y las estribaciones de los Picos de Europa. Asiegu es, ante todo, un paisaje vivido. La tenacidad y el trabajo colectivo de todos y cada uno de sus habitantes tiene su mejor recompensa en poder ver hoy niñas y niños jugando por las caleyas de la aldea. Sirva este premio de "Pueblo ejemplar" para unir, aún más, a las gentes de Asiegu y, así, colectivamente, poder seguir afrontando con ilusión los retos futuros.

Muchas gracias.

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