20 de octubre de 2019
20.10.2019
Discurso del alcalde de Cabrales

"Vivir en un pueblo es posible"

20.10.2019 | 01:01
Ramón Guerra recibe el premio en nombre de Asiegu, con el alcalde de Cabrales detrás.

Muy buenos días...

Majestades, Altezas, les doy la bienvenida a este pueblo de Asiegu como Alcalde de Cabrales, tanto en nombre propio, como en el de la Corporación que presido y de los vecinos y vecinas del municipio, a los que represento.

Señoras y señores...

La Fundación Princesa de Asturias ha tenido a bien, a través del Jurado, aquí presente, conceder a este pueblo de Asiegu el galardón como "Pueblo ejemplar" de Asturias 2019, lo cual agradecemos enormemente. Del mismo modo, constituye para nosotros un motivo de gran alegría que hoy, aquí y ahora, se tenga lugar este acto de entrega.

No es frecuente que en la vida de los pueblos se den circunstancias de celebración, y menos en esta tierra cabraliega de perfiles verticales, donde el día a día se convierte en una dura y constante lucha para convivir en armonía con esta hermosa, y a la vez exigente, naturaleza. Resulta más habitual que en las zonas rurales seamos noticia por la marcha de sus gentes, porque en "tal pueblo" solo quede un vecino de 80 años y que con su fallecimiento se amplíe la nómina de la España desaprovechada.

Pues bien, por suerte hoy estamos aquí por todo lo contrario, por estar en una aldea donde los jóvenes deciden volver y quedarse a trabajar en las labores que nuestros antepasados realizaban: pastorear, hacer quesu, sidra, miel, organizar los adobos o sorprendernos con numerosas y novedosas iniciativas como los bancos apadrinados. Con este Premio, hoy en Asiegu, reivindicamos el orgullo de sentirnos "aldeanos" y el de poder demostrar que con pequeñas iniciativas que ponen en valor la cultura y la tradición popular es posible sacar una familia adelante.

No quisiera dejar pasar la ocasión para recordar a Manolo Corces, promotor de la candidatura del primer "Pueblo ejemplar" y quien por su matrimonio con Manolita es también una parte de este pueblo. Su amor por San Esteban y por Asiegu nos hizo creer que es posible una vuelta a la aldea, una aldea tradicional pero no inmovilista, una aldea pensada para la vida del siglo XXI y que a la espera de que las nuevas tecnologías nos permitan competir, se hace fuerte desde el respeto a la historia.

Finalizo felicitando de nuevo a los vecinos de Asiegu por el premio, por compartir su aldea pensada y proyectar sobre todos nosotros la certeza y la ilusión de que vivir en un pueblo es posible.

Muchas gracias.

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