24 de octubre de 2019
24.10.2019

Llanes y Ribadedeva se llevan la peor parte y Ribadesella vive una jornada de tensión

Los ríos Sella, Piloña, Güeña, Bedón y Cares mantuvieron la alerta en una jornada en la que cayeron 143 litros de lluvia por metro cuadrado

24.10.2019 | 01:39
Llanes y Ribadedeva se llevan la peor parte y Ribadesella vive una jornada de tensión

El Gobierno del Principado de Asturias activó ayer, a las dos y media de la tarde, el Plan Especial de Protección Civil ante Inundaciones del Principado de Asturias (PLANINPA). La región estaba en alerta amarilla, y acabó elevándose a naranja, por fuertes lluvias y fenómenos costeros. Y el temporal se cebó especialmente con el Oriente de la región. Carreteras cortadas parcial o totalmente debido a argayos, caídas de árboles y, sobre todo, a la crecida de los ríos, fueron una constante durante toda la jornada, en la que no dejó de llover ni un solo segundo. Tanto que en lugares como Llanes se registraron hasta 143 litros por metro cuadrado. Al cierre de esta edición, el Gobierno del Principado de Asturias continuaba en alerta siguiendo los cauces de los ríos Sella, Piloña, Gueña, Bedón y Cares.

Las crecidas de los caudales llaniscos fueron las más numerosas de la comarca. Los pequeños afluentes de los ríos más caudalosos anegaron practicamente todos los pueblos del municipio durante la noche del martes. El Ayuntamiento puso en marcha a primera hora de la mañana de ayer un protocolo de actuación de emergencia que coordinaba a Guardia Civil, Policía Local, Protección Civil y personal municipal. Preveían una jornada intensa y consiguieron mantener el orden, aunque no evitar el cierre de carreteras. Pueblos como Purón y San Martín quedaron aislados durante la jornada. El primero debido a la caída de dos árboles y a la existencia de un argayo.

La senda del río Carrocéu a la altura de Pancar quedó inutilizada al desbordarse el caudal. Esto motivó el corte en la zona de Las Marismas, en el interior de la Villa. Amplias zonas de San Antolín, Cuevas del Mar, Frieras, El Barreru o Vibañu se inundaron a lo largo de la jornada. El acceso a Soberrón y La Galguera se cortó a media tarde en una de sus dos entradas. Entre las localidades de La Pesa y Piñeres tampoco fue posible el acceso debido a la caída de un argayo. Los vecinos de La Pereda volvieron a ver cómo el caudal anegaba la carretera a la altura de Bolado. En Debodes la riada llegó a arrastrar un coche.

La imagen se repetía en Ribadedeva. La Franca, Colombres, las Bajuras de Pimiango y, sobre todo, Andinas fueron los núcleos que más sufrieron las precipitaciones. En este último caso un argayo invadió totalmente los dos carriles de la carretera AS- 343 y dejó cortado el acceso a este pueblo por Ribadedeva. La salida del agua del río Cares-Deva a su paso por Siejo hizo que esa misma vía se inundara y no permitiera el acceso a la localidad de Narganes. Quedaron así ambos núcleos totalmente aislados. En Ribadesella, donde estuvieron pendientes todo el día de la furia del río Sella, los problemas se concentraron en Vega: el acceso se cortó por la crecida del río Acebu.

Además, el tramo ferroviario comprendido entre Unquera e Infiesto estuvo cerrado durante gran parte del día debido a inundaciones en algunas zonas de la vía. Finalmente, a media tarde se restablecieron las comunicaciones por tren.

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