04 de noviembre de 2019
04.11.2019

Fuerte oleaje y un centenar de incidentes en Gijón

El vendaval dejó un reguero de árboles caídos, calles cortadas y destrozos en el mobiliario urbano y obligó al cierre del parque de Isabel la Católica y los campos de golf de La Llorea y Tragamón

04.11.2019 | 00:58

El temporal de viento "Amelie" que azotó Asturias también ha hecho estragos en Gijón, dejando a su paso un reguero de árboles caídos, calles cortadas y destrozos en el mobiliario urbano de la ciudad. La borrasca ocasionó numerosos daños materiales -no se libró ningún barrio del municipio- y las llamadas a emergencias fueron constantes. Al final, fueron más de ochenta las intervenciones que tuvieron que llevar a cabo desde Bomberos y Policía Local. A las sacudidas de eolo hay que sumar las olas de más de diez metros que se registraron en el litoral gijonés.

Las intervenciones se sucedieron a lo largo y ancho del concejo todo el fin de semana. Solo el domingo fueron 13 árboles caídos, tres desprendimientos de cascotes de fachadas (incluida una lateral del Ayuntamiento), tres vallas de obras y otras tantas chapas caídas (una de ellas en El Molinón), daños en coches y motos y el muro del museo Evaristo Valle, en Somió, derribado por el viento que, además, obligó a cerrar el parque de Isabel La Católica y los campos de golf municipales de La Llorea y El Tragamón. Pese al extenso "parte de guerra", el temporal en Gijón se saldó con daños materiales y no hubo que lamentar ningún herido.

Una de los incidentes más aparatosos se registró en la avenida de Carlos Marx por un árbol de grandes dimensiones que cayó sobre tres coches aparcados en la calle que quedaron destrozados. Del mismo calibre fue otro árbol que el viento derribó en el camino del Cañaveral que, además de cortar el paso, provocó daños en el alero y tejado de la casa colindante. De hecho, una de las ramas llegó a atravesar el tejado y alcanzó el interior de una de las habitaciones. A estos dos episodios hay que sumar una larga lista de desplazamientos de servicios de emergencias a cerca de una treintena de calles. Y mientras estaban en un punto saltaba otra incidencia en otra parte del municipio. La hostelería gijonesa tampoco se libró de "Amelie" y ya desde la noche del sábado fue provocando pequeños incidentes. Las fuertes rachas de viento -llegaron hasta los 77,2 kilómetros por hora- derribaron toldos, movieron sillas y mesas y tiraron al suelo las mamparas de muchas terrazas. En esa línea, los bomberos tuvieron que intervenir en la plaza del Tres de Abril en el barrio de El Llano durante la celebración de una fiesta de Halloween. Los asistentes se refugiaron debajo de una carpa que corría peligro de levantamiento.

Tanto Policía Local como Bomberos de Gijón continúan trabajando en colaboración con los operarios de Emulsa, que han estado realizando labores de limpieza así como de retirada de ramas, troncos y cascotes de las calles. Según el Sepa, los efectos del viento provocaron 116 incidentes en el municipio. Uno de ellos ocurrió poco antes de las diez de la noche, tras un accidente sin heridos a la entrada de Gijón por El Llano que involucró a cinco vehículos.

Al viento se suma la acción del fuerte oleaje que durante la jornada dominical azotó la costa gijonesa. Según el registro de Puertos del Estado, el pico más alto de oleaje llegó a las siete de la mañana de ayer, donde marcó 10,18 metros en la boya de El Musel. En cambio, no hubo que lamentar daños en embarcaciones.

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