05 de noviembre de 2019
05.11.2019

La Fiscalía retira la acusación contra el etarra condenado por matar a Irene Fernández

El terrorista, que ayer se sentó en el banquillo junto a Txeroki por el atentado contra el magistrado Lidón, asesinó con una bomba a la guardia civil de Quirós en el año 2000

05.11.2019 | 01:27

El juicio que se inició ayer en la Audiencia Nacional contra el exdirigente etarra Garikoitz Aspiazu Rubina, Txeroki, y Asier Arzalluz Goñi, alias Santi -contra el que la Fiscalía ha retirado la acusación- ha reabierto viejas heridas. Arzalluz fue condenado en mayo de 2011 a 75 años de prisión por el asesinato de la asturiana Irene Fernández Perera, la primera mujer guardia civil asesinada por ETA, y su compañero, José Ángel de Jesús. Ayer se volvió a sentar en el banquillo para negar su participación en el asesinato a tiros del magistrado José María Lidón, al que dispararon a bocajarro delante de su mujer y de su hijo en 2001, en el garaje de su domicilio en Getxo. Los dos terroristas aseguraron que en esas fechas no estaban en Vizcaya, aunque la viuda del magistrado y su hijo identificaron a Txeroki. La Fiscalía retiró la acusación contra Arzalluz; hoy explicará por qué.

El asesinato de la asturiana Irene Fernández Perera sigue presente en la mente de la Guardia Civil. Fue la primera mujer del Instituto Armado víctima mortal de ETA. Tenía 32 años y era natural de Las Agüeras, en el concejo de Quirós. Soltera e hija única, había ingresado en el Instituto Armado en 1995 y llevaba tres años destinada en Sallent de Gállego. Su compañero, José Ángel de Jesús Encinas, de 22 años, ingresó en la Guardia Civil con 17 años y llevaba tres meses en la localidad oscense. Los dos jóvenes guardias civiles salieron poco después de las 6.00 horas a realizar la ronda asignada. Ambos se dirigieron a la plaza del Valle de Tena, donde estaba aparcado el todoterreno en el que iban a desplazarse. El vehículo se encontraba allí porque el acuartelamiento carecía de espacio suficiente para todos los automóviles.

La sentencia de la Audiencia Nacional (2004) concluye que el entonces máximo responsable del aparato militar de ETA era Txapote, que daba las instrucciones al denominado grupo Ttotto para cometer los atentados. Entre ellos, el que acabaría con la vida de los dos guardias.

La Fiscalía relató en su escrito de acusación que el jefe de la organización informó a José Ignacio Guridi Lasa de que había un Nissan Patrol de la Guardia Civil en la localidad de Sallent de Gállego "al que se podía colocar una bomba lapa en los bajos" porque quedaba aparcado fuera del cuartel.

Los etarras, según el mismo escrito, fueron en agosto de 2000 hasta la localidad ubicada en los Pirineos de Huesca para contrastar la información, y posteriormente regresaron a Guipúzcoa. Txapote facilitó los explosivos a Aitor Aguirrebarrena en Francia, pero fue Guridi Lasa quien confeccionó la bomba lapa. Ellos dos, junto con Arzalluz, se trasladaron el 19 de agosto a Sallent de Gállego, y amparándose en la noche, Guridi Lasa colocó el artefacto. Posteriormente regresaron a Guipúzcoa. Pocas horas después, la asturiana Irene Fernández y su compañero se subieron al vehículo. Y nada más que la joven lo puso en marcha, la bomba explotó.

La Audiencia condenó a los autores, pero Txapote y Arzalluz todavía tenían más juicios pendientes por crímenes. La Fiscalía de la Audiencia Nacional retiró ayer la acusación para el etarra Asier Arzalluz por el asesinato del juez José María Lidón en 2001 -se espera que hoy explique las razones-, pero mantuvo la petición de 30 años de cárcel para el exjefe de la banda terrorista, Txeroki, al que la viuda y su hijo reconocieron como autor material del crimen.

María Luisa Galarraga e Íñigo Lidón relataron ayer cómo llegaron a identificar al Txeroki 10 años después del asesinato del magistrado. La viuda del magistrado ha explicado que identificó a Txeroki al verle en 2008 en la televisión y darse cuenta por su "mirada" de que era uno de los autores de la muerte de su esposo. "Nos miramos y dijimos: 'Ése es'. Su mirada la tengo muy clavada", ha declarado Galarraga antes de resaltar que al verlo le "hizo revivir todo".

La viuda del magistrado se mostró "absolutamente segura de la identificación", que de manera oficial realizó en 2016 en una rueda de reconocimiento, y añadió que la primera mirada que intercambió con el pistolero fue desde dentro del coche en el que iba con su marido y la segunda cuando estaba abrazada a su hijo, ya perpetrado el ataque. Su hijo, Iñigo Lidón, que también fue testigo del atentado, relató visiblemente emocionado el momento en que identificaron a Txeroki en televisión. No obstante, situó ese momento en 2011 y, ante el baile de fechas, a preguntas de la fiscal, precisó que su madre pudo decir que fue en 2008 porque esa fue la fecha en la que Txeroki fue detenido, pero que la imagen que les hizo reconocerle la vieron tres años después, cuando fue entregado a España por primera vez.

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