06 de noviembre de 2019
06.11.2019

El futuro de Europa se construye en Candás desde una "perspectiva joven y rural"

La economía, la producción sostenible, la banda ancha y los servicios públicos de calidad, pilares de desarrollo para el Parlamento Rural de la Juventud

06.11.2019 | 01:09

La juventud europea mira al futuro con ilusión. Y quieren ser partícipes de la construcción social de Europa con especial atención a las zonas rurales. Así lo demostraron ayer en el Parlamento Rural de la Juventud que acoge Candás (Carreño) con una sesión de trabajo en grupo en la que, en base a cinco bloques temáticos, realizaron sus aportaciones que serán incluidas en la Declaración de Candás, que será leída el próximo domingo en el marco de la clausura del Parlamento Rural Europeo, que comienza mañana, y presentada en el Parlamento Europeo en Bruselas el próximo enero.

"Tratamos de analizar el futuro desarrollo desde todas las perspectivas aunque lo hacemos con un enfoque rural y joven con el objetivo de construir el futuro de la Unión Europea, porque si lo analizamos ahora, traerá muchos menos problemas en el futuro", explica Ramón Lacuna, de España. Y los jóvenes trabajaron ese desarrollo europeo desde cinco perspectivas: diversas oportunidades para las actividades económicas; agricultura y producción de alimentos sostenibles; la infraestructura de la banda ancha y el transporte; accesibilidad y calidad de los servicios públicos; y compromiso cívico y conciencia política.

Esos son los cinco pilares sobre los que trabajan para presentar sus conclusiones en el Parlamento Europeo en aras de incluir sus perspectiva, joven y rural, en las políticas efectivas de la Unión Europea. "Me parece importante y valoro mucho el poder ver cómo vive el mundo rural en otros países y qué iniciativas hay", señaló Aleksandrs Narvicks, de Letonia. Una delegación que se quedó sorprendida con el parecido de la zona rural asturiana y la letona, salvando las distancias paisajísticas: "La naturaleza y la cultura son distintas pero también tenemos granjas, agricultura y el cuidado de las abejas", añadió.

En esa exploración de áreas rurales de otros países, la eslovaca Veronika Korcelova apuntó que observa que el campo asturiano "está más diversificado que allí, donde tenemos plantaciones de un solo producto y no está tan desarrollado el turismo". "Sorprende que Candás sea rural y no urbana", añadió el albanés Saimir Lleshi.

Y si hay algo que une a los jóvenes europeos es el programa Erasmus, que centró una de las ponencias de ayer, que impartió David Sanjuán, del colectivo Erasmus Student Network (ESN) en España, quien estima necesario "saber cuántos estudiantes provienen de la zona rural para definir el nuevo marco del programa Erasmus". Y ¿por qué es importante? Es sencillo: los estudiantes de zona rural tienen mayores problemas para disfrutar de la beca debido a, en primer lugar, trabas en el transporte porque no es lo mismo viajar a Berlín desde Madrid que desde Asturias. "También la acomodación, es un cambio ir de un pueblo a una gran ciudad", detalló. Además, Sanjuán señaló que también influye el ambiente cultural y que hay estigma entre estos estudiantes "porque al llegar siempre va a haber alguien que diga: 'Mira qué acento más gracioso'. Y hay que romper el estigma".

Los setenta jóvenes cerraron la jornada de trabajo con visitas a distintos proyectos empresariales de la zona rural carreñense. Y no pudo faltar un culín de sidra en Albandi.

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