07 de noviembre de 2019
07.11.2019
Nombramiento de dos nuevos honoris causa por la Universidad de Oviedo

Burke: "El conocimiento está en crisis por culpa del exceso de información"

La Universidad da su máxima distinción al historiador británico y al ingeniero Ludkovsky, ambos enamorados de una Asturias que "floreció arriesgando"

07.11.2019 | 00:50

Hay "sobrecarga de información". Ese exceso de datos desencadena una "explosión del conocimiento". Y ese estallido se paga hoy con una "gran crisis". Como solución, "aumenta la especialización", que, por otro lado, pone "en peligro a los polímatas", a las personas polifacéticas, a las que abarcan varias disciplinas.

Esa fue la reflexión poco optimista a cerca del presente digital que el historiador Peter Burke realizó ayer en el acto de investidura como doctor honoris causa de la Universidad de Oviedo. La institución académica asturiana concedió su máxima distinción al especialista británico y al vicepresidente y responsable mundial de I+D de ArcelorMittal, Gregory Ludkovsky, que en un inicio de discurso improvisado contestó a Burke, ofreciendo una visión más "esperanzadora". "No está todo perdido -defendió-. Un ejemplo: los profesionales de la industria suderúrgica somos biólogos, analistas de datos, físicos... Y la digitalización más que ser un asesino de polímatas, es un potenciador". El Rector, Santiago García Granda, fue aún más allá y dijo que no sólo no peligran las personas polifacéticas sino que "estamos ante dos" de ellas, los galardonados.

Para bien o para mal, la palabra polímata resonó pues ayer con fuerza en la biblioteca del edificio histórico de la Universidad, donde cerca de 200 personas asistieron a la ceremonia. Entre ellas, el presidente del Principado, Adrián Barbón, y los consejeros de Ciencia e Industria, Borja Sánchez y Enrique Fernández, respectivamente. La presencia de los tres, subrayó el jefe del Ejecutivo autonómico, "traslada la importancia que damos desde el Gobierno a la conexión con la Universidad y la puesta en valor del talento".

Tanto Peter Burke como Gregory Ludkovsky tuvieron en sus discursos palabras para Asturias. El primero se confesó "admirador del profesor más famoso de la historia de esta Universidad, Benito Feijoo" y contó que desde que leyó "La Regenta" había querido visitar Oviedo. Mientras que el segundo elogió el trabajo que más de 300 investigadores desempeñan hoy en el Centro de Investigación de ArcelorMittal en Asturias, el cual, según enfatizó, "se adelanta a su tiempo, creando el futuro" y en el que se impulsará la impresión 3D. "Hace unos años y antes de que lanzáramos actividades de digitalización, mientras daba una charla, planteé una pregunta provocadora: 'Si Steve Jobs hubiese nacido en Asturias, ¿podría haber hecho que Apple fuera una empresa española? En ese momento, el interrogante quedó sin respuesta. Parado aquí hoy (por ayer) diré que sí. Debo esta posición a mis colegas que, día tras día, siguen moviendo los horizontes de lo que es posible cada vez más lejos", afirmó.

Tras hacer entrega el Rector de los atributos -el libro de la ciencia y la sabiduría, un anillo y unos guantes blancos, "símbolo de la fortaleza de sus manos"-, los dos nuevos doctores honoris causa tomaron la palabra. El primero fue Peter Burke, definido por su padrino, el catedrático del departamento de Historia Jorge Uría, como "uno de los historiadores culturales de obra más densa, más ambiciosa en su alcance teórico y de mayor influencia en la historiografía contemporánea". Sus trabajos, explicó, fueron traducidos a más de treinta lenguas, "disfrutando en muchas ocasiones de un éxito editorial poco frecuente entre las disciplinas humanísticas". Pese a haber cumplido los 82 años, el historiador británico "sigue en forma", ya que "todavía escribe y reflexiona a buen ritmo". Para muestra, su reflexión de ayer.

Crisis del conocimiento

Burke habló con cierto nerviosismo, teniendo que parar varias veces para dar sorbos de agua. "No puedo pensar en ningún polímata vivo nacido después de 1960. Se podría argumentar, por tanto, que aquellos individuos capaces de percibir conexiones entre diferentes disciplinas pertenecen a un antiguo régimen de conocimiento que se ha vuelto obsoleto", advirtió. "Nuestro problema es que sus nichos -las universidades y las revistas culturales- están siendo destruidos en un momento en el que necesitamos polímatas más que nunca", profundizó. El historiador británico enlazó así con la "gran" crisis del conocimiento actual, que por otra parte "no es nueva" en la historia. De hecho hubo otras tres: "en la Europa del siglo XVII y en la Europa y las Américas del XIX". "Cada una de las tres crisis -remató- puede estar vinculada a una revolución en la comunicación".

Aunque en sus papeles no aparecía alusión alguna a los polímatas, el ingeniero Gegory Ludkovsky entró en el debate y discrepó con Burke y su oscura visión de internet. "El camino más eficaz para comunicar y combinar el conocimiento global es a través de los mecanismos de la digitalización global", opinó en inglés, aunque con un pronunciado acento ruso, su lugar de nacimiento. El vicepresidente de ArcelorMittal fue presentado por su padrino, el catedrático de Proyectos de Ingeniería Francisco Ortega, quien se refirió a él como Greg, "como así es conocido a nivel mundial". Greg, "aunque parecía destinado a ser ingeniero de construcción siguiendo la estela familiar, decidió realizar estudios de ingeniería metalúrgica", llegando a lo más alto. Tiene "dos docenas de patentes y desde 2007 es vicepresidente de ArcelorMittal.

Llegó el turno de Ludkovsky: "Hace diez años apenas sabía nada de Asturias. Si alguien me hubiera pedido que lo encontrase en el mapa, habría tenido dificultades. El Centro de Investigación de Asturias en aquel momento era visible solo con el uso de la lupa. Hoy en día, no solo opera a la vanguardia de múltiples tecnologías, sino también liderándolas". A su juicio, la región "floreció al tener que arriesgarse una y otra vez, aprendiendo de los errores y sin desanimarse nunca por ellos". En el Principado, indicó, nació este año "el concepto de calidad predictiva; es decir, conocer la calidad del material antes de su producción, gracias a herramientas de inteligencia predictiva". "Pero no nos detendremos ahí", avanzó. La compañía quiere ahora "cerrar completamente el ciclo digital" y potenciar la impresión 3D. El ingeniero hizo hincapié en el papel de las universidades como "creadoras de un ecosistema que nos permite aprender continuamente y de los mejores".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook