08 de noviembre de 2019
08.11.2019

Una gijonesa víctima de maltrato: "Me obligó a tener relaciones sexuales"

Elevan a 21 años la petición para Rubén D. G. lLa mujer corrobora que le quemó una mano con aceite y le partió un palo de escoba en la espalda

08.11.2019 | 01:22
El acusado sale de la Audiencia flanqueado por dos policías.

El vecino de Gijón Rubén D. A., al que se atribuye haber maltratado y abusado de la madre de su hija durante meses, entró ayer en la Audiencia con una acusación que llevaba aparejadas penas de 12 años de prisión y salió con otra de 21. La declaración de la víctima convenció al ministerio público y a la acusación particular (que ejerce la víctima, asesorada por la letrada Luján Blanco) no solo de que los malos tratos habían existido y de que el hombre había abusado de ella, sino también de que la había agredido sexualmente varias veces.

La mujer fue clara en su declaración: "Llegó a tirarme aceite hirviendo encima. Me partió un palo de escoba en la espalda. Me obligó a mantener relaciones sexuales". La mujer corroboró los extremos de las denuncia, se mostró incluso más segura que durante la instrucción del caso. Todas las violencias, físicas y psíquicas, iban acompañadas de comentarios denigrantes. Le decía que no valía para nada y se dirigía a ella llamándola "hija de puta". De nada sirvieron los intentos de la defensa de presentarla como una mujer inestable, que se medicaba y tomaba alcohol y drogas. El hombre llegó a asegurar que era ella la que le golpeaba. Las acusaciones pidieron nueve años por las violaciones, otros tres por los abusos y nueve más por el maltrato habitual. El juicio se suspendió en la sección tercera de la Audiencia hasta el día 18, con el fin de que la defensa, a cargo de Alejandro Cabeza, pueda preparar su alegato conforme a la nueva acusación por agresión sexual.

Rubén D. A. abandonó la Audiencia flanqueado por dos policías que se lo llevaron detenido. Tiene varios asuntos pendientes. Además, ya ha sido condenado en León a nueve meses de prisión por agredir a la misma mujer. Según la acusación particular, aún hoy sigue enviando mensajes de whatsapp a la víctima. El hombre ya no puede visitar a su hija al haber incumplido el régimen de visitas. El caso es que, antes de la celebración del juicio, le ofrecieron la posibilidad de una condena de unos cinco años, que la víctima hubiese aceptado. El hombre no quiso reconocerse autor de los hechos, aduciendo que todo era mentira. Ahora se enfrenta a la posibilidad de ser condenado incluso a 21 años de prisión.

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