28 de noviembre de 2019
28.11.2019

"No sobrepasé esa línea", dice la fisio juzgada por espiar el historial de una compañera

La defensa de la trabajadora del Hospital de Langreo aduce que no accedió a datos sensibles ni los utilizó para perjudicar a la denunciante

28.11.2019 | 01:19
La fisioterapeuta acusada de revelación de secretos.

El juicio contra E. V. H., la fisioterapeuta del Hospital Valle del Nalón de Langreo acusada de espiar el historial médico de una compañera, quedó visto para sentencia en la sección segunda de la Audiencia después de que la mujer alegase que, si llegó a los datos, fue de forma "accidental". La mujer, que en su día denunció a dos compañeras por divulgar sus datos médicos, de forma que fueron condenadas a dos años y medio de cárcel, se mostró taxativa: "Por lo que me pasó soy la más concienciada. Es una línea ética que nunca sobrepasé". N. G. R., la víctima, indicó por su parte que este asunto le causó "gran angustia".

Los hechos se remontan a julio de 2015. Según la Fiscalía, la mujer, destinada en la sala de electroterapia, entró en el historial de su compañera durante un minuto y 28 segundos. Este hecho se descubrió porque, tras la condena de las dos fisioterapeutas antes citadas, los trabajadores pidieron saber si sus historiales habían sido también espiados y se elaboró un informe.

E. V. H. se contradijo un poco. Por un lado dijo que nunca había entrado conscientemente en el historial y que si lo hizo tuvo que ser de forma accidental. La compañera en cuestión estaba recibiendo terapia en el gimnasio, dependiente del mismo departamento, y ella pudo entrar en el historial al consultar la lista de pacientes con cita. En otro momento, cambió la versión, indicando que al darse cuenta de que era el historial de su compañera salido rápidamente.

La defensa, a cargo de Francisco Pérez Platas, arguyó que la mujer no accedió a datos sensibles, ni los utilizó para perjudicar a su compañera, que es lo que integraría el tipo de revelación de secretos, según el Supremo. El letrado resaltó que no ha habido un "menoscabo sustancial" y añadió que no hay comparación posible con el caso que le precedió, que sí supuso un grave daño, ya que "todo el Hospital" hablaba de su historial psiquiátrico, obtenido por las dos trabajadoras condenadas.

La fiscal, Belén Fidalgo, mantuvo su petición de tres años y medio de cárcel, y la acusación particular, que ejerce la víctima, asesorada por Iván Cortina, solicitó dos años y medio. Interesan seis años de inhabilitación. Según Cortina, la acusada tenía además una motivación: demostrar que en el departamento se estaban dando tratamientos de tapadillo a trabajadores, una práctica que ella no consentía cuando era coordinadora.

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