01 de diciembre de 2019
01.12.2019

Catorce expertos, catorce recetas para cocinar la transformación digital

Directivos de empresas afirman que más importante que la tecnología es cambiar la cultura de los empleados y aconsejan vender experiencias y personalizar los productos

01.12.2019 | 00:30
Público asistente a Futur X·0, en Laboral Centro de Arte.

Catorce expertos, catorce recetas para cocinar la transformación digital en las empresas. La primera edición de Futur X·0, organizado por LA NUEVA ESPAÑA, fue el jueves el escenario perfecto para compartir experiencias, buenas prácticas y consejos. En un ambiente futurista, con luces de colores y música relajante en el plató de la Laboral Centro de Arte, directivos de compañías muy variopintas reflexionaron sobre los retos digitales a los que se enfrenta el sector industrial. ¿Sus soluciones?

Más importante que incorporar tecnología, es transformar la cultura de las personas; el mercado ya no es un pueblo, una ciudad o un país, es el mundo; hay que hacer productos para segmentos cada vez más pequeños; se debe poner al cliente en el "centro de todo"; vende más la experiencia que el producto en sí; hace falta un liderazgo transformador muy férreo; el marketing es clave; la inteligencia artificial ya es presente; el aprendizaje de máquinas (machine learning) por sí solo no funciona, hay que tener en cuenta las emociones de los usuarios; los datos son el mayor activo para una empresa; hay que establecer canales de comunicación con el cliente; urge incorporar a la mujer en el ámbito de las tecnologías digitales; el móvil, prácticamente una "prótesis", es el rey; y no hay que dar la espalda al cambio, porque "al final siempre te alcanza".

Todo lo anterior se resume en una frase del ex primer ministro israelí Shimon Peres y que la directora de recursos humanos de Capgemini, la asturiana Arancha Torres, pronunció: "En la era digital, lo más prudente es atreverse". A continuación se recogen las recetas para la transformación digital que salieron en Futur X·0, evento patrocinado por Liberbank, Mercadona, Telecable, Empathy.Co, Ricoh, Gijón Impulsa y Grupo Dana.

Jesús Daniel Salas, director del centro DXC en Asturias, mencionó cuatro retos. El primero, "nuestro centro debe ser más allá de la calle de enfrente". El segundo, "buscar nuevos productos para segmentos cada vez más pequeños de clientes, como hace LA NUEVA ESPAÑA adaptando las noticias que le interesa a cada lector". El tercero, utilizar las "tecnologías emergentes, como el 5G y la inteligencia artificial". Y el cuarto, "poner al cliente en el centro de todo". "Asturias es un paraíso digital y hay que recuperarlo. Sólo en el entorno de la Milla del Conocimiento en Gijón hay más de 4.300 personas trabajando. Debemos apoyarnos en ese entorno digital", opinó.

Los datos son "el mayor activo para una empresa", según remarcó Román Benito, manager de innovación digital de Liberbank. Y lo importante ya no es tanto el producto sino "la experiencia del usuario". En la banca, como en tantos otros sectores, hay mucho por hacer: "Tendremos que dotar a nuestras oficinas de inteligencia, explorar los chatbots y experimentar con blockchain, trabajando con la inteligencia artificial y avanzando hacia un modelo de banca abierta, con entornos colaborativos e inteligencia de datos", dijo Benito, quien recomendó "no tener más rapidez sino capacidad para sortear obstáculos".

Enrique Méndez, responsable de Marketing Corporativo Empresas, Partners y Alianzas de Telecable, aconsejó "mirar al marketing y a los mercados, y no sólo a la tecnología". También reconoció que "no podemos pararnos a reinventar nada porque todo va a una velocidad tremenda" y que más importantes que las máquinas son las personas. "En la transformación digital debemos trabajar siempre de acuerdo con el cliente porque la tecnología es un vehículo facilitador pero el verdadero agente de cambio son las personas", afirmó.

Richard Villaverde, responsable de sistemas de información en Capsa Food, llamó a unir fuerzas. "Muchas compañías en Asturias necesitamos adaptar los modelos de generación de ideas y proyectos. Necesitamos un censo de partners (socios) que faciliten la implantación de tecnología", comentó. Y a su juicio en Asturias hay "el escenario perfecto", al coexistir cuatro ingredientes "fundamentales": "infinidad de partners tecnológicos, la digitalización está presente en todos los ámbitos, hay una super red de centros tecnológicos y de investigación, y, en general, hay mucho talento". En la misma línea, Teo Conejero, managing director en KLK, fue optimista sobre el futuro de la región. "Hay que marcar una estrategia y hay un perfil tecnológico que las empresas debemos integrar. Asturias tiene un ecosistema espectacular y talento, no tiene nada que envidiar a otras regiones", manifestó.

Javier Fernández, responsable de ventas en Ricoh, consideró que "el tamaño de las empresas es irrisorio para los retos que nos vienen por delante". "Las soluciones deben ser siempre integrales y estableciendo canales de comunicación con el cliente además de trabajar en la gestión de datos, uno de los grandes activos. Todo pasa por las personas pero hace falta un liderazgo transformador muy férreo. Transformar no significa solo innovar sino que también es cambiar la cultura y la empresa", expresó.

Por su parte, Pablo Coca, director de negocio y operaciones en CTIC Centro Tecnológico, advirtió que "las organizaciones de menos de diez empleados hacen difícil tener capacidad de respuesta". "Hay mimbres para lograrlo pero a veces en lugar de remar juntos parece que estamos chapoteando en la piscina e, incluso, nos hacemos alguna aguadilla", criticó. Coca también se refirió al "altísimo déficit de mujeres" que hay en el ámbito de las tecnologías digitales, por lo que estamos "jugando el partido a la pata coja". "Nos falta el 50% y en entornos como el actual hay que intentar que sea una fortaleza", añadió.

Rubén Pérez, directivo del centro de I+D de ArcelorMittal en Asturias, aseguró que "el cambio cuesta muchísimo" y que "hay que lidiar con la inercia de las empresas grandes, muy presionadas por la producción". Sobre el aprendizaje de máquinas (machine learning) centró su ponencia Germán Heredia, responsable de Empathy.Co, quien afirmó que el éxito en su integración en una compañía "no solo depende del factor racional (los datos) sino de lo la tecnología hace sentir a una persona". "El machine learning por sí solo no funciona, por eso debemos tener siempre la mentalidad de quién es la persona que va a consumir eso. No tener en cuenta la emoción hace que el producto no funcione", avisó.

Mildred Laya, directora de marketing de la multinacional Salesforce, insistió en la conectividad, una "oportunidad que deben aprovechar emprendedores y pymes": "Ya no estamos en Gijón o en La Coruña, sino en el mundo". Y eso hace a su vez que hoy "no sea necesario salir de tu ciudad o descuidar a tu familia para hacer algo diferente". Laya, que asegura que estamos en la "era del individuo", aconseja hacer herramientas "amigables" para que el cliente no se pierda navegando y situar el móvil en el centro de la gestión. "Estamos en un mundo donde el móvil es prácticamente una prótesis. El número de teléfono es como el DNI: quien lo tenga, tiene tu vida", comentó.

Aunque es una empresa industrial, dedicada a la fabricación de escaleras mecánicas y ascensores, el responsable de comunicación interna Schindler, Pablo Noval, dijo que "también tenemos que transmitir". "Somos personas, tenemos que comunicarnos cara a cara, el mundo no se mueve solo con unos y ceros", expresó. En Schindler, funcionan los desayunos del director con "ocho o diez empleados", reconocer al mejor trabajador del semestre con una carta firmada por el jefe, publicar noticias sobre la empresa en una revista o enviar sms. El consejo de Noval es que "debemos saber modular la tecnología para llegar a la gente". Y a los resistentes con el cambio les dice: "No le deis la espalda, porque al final siempre te alcanza".

Antonio Fernández, responsable de Analiticys en Accenture, pidió "sacar el mayor provecho a los datos para vender más y ahorrar costes en los procesos internos". Fernández conversó en Futur X·0 con Daniel Suárez, fundador de la asturiana Zapiens, quien agitó conciencias. "Hoy las empresas estamos obsesionadas con crecer, crecer, crecer. La pregunta es: ¿Qué es crecer? A lo mejor es que mis 40 trabajadores puedan conocer Sillicon Valley o puedan salir a formarse", reflexionó. Suárez tiró de sinceridad para hablar de su compañía, que tiene una aplicación de gestión del conocimiento que utilizan gigantes como Microsoft: "Nosotros les decimos a los clientes que el robot es una patata para que cuando lo prueben superen sus expectativas. Decir no a un cliente es poder".

Como directora de recursos humanos que es de Capgemini España, la naveta Arancha Torres puso el foco en las personas. "No se transforman las organizaciones, sino que se transforman las personas y, por ende, las organizaciones", subrayó. La clave del éxito es por tanto construir "empresas ágiles en las que exista una combinación adecuada de personas y tecnología". "No me atrevería a decir que antes de incorporar máquinas habría que cambiar la cultura de los trabajadores, pero al menos debería hacerse a la par", señaló. El cambio, en este caso digital, abundó Torres, nunca puede venir "impuesto" de la directiva, pues solo generará "ruido", sino que son los trabajadores los que deben acometerlo. Para ello, es útil "romper con toda jerarquía tradicional y dar voz a los empleados más jóvenes".

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